Hiper y cooperativas se unen para frenar los aumentos de precios y, en lo posible, bajarlos

A instancias del INAES, se supo en marcha un programa, Rondas Vincular, del cual participa en esta primer etapa Walmart y Changomás


La pandemia merma en sus secuelas. Los casos de contagios son cada vez menos, lo mismo que el número de lamentables víctimas fatales. Lo que no se pudo combatir aún es esa otra pandemia que ataca a algunos países: la inflación. Los que más padecen este flagelo son los más pobres. Como en todo, si hay una víctima, hay un victimario. En general, cuando se habla de abusos, el que lo sufre es el más vulnerable y el que lo genera es el poderoso. En este caso, los formadores de precios son los poderosos que, sin sentido, aumentan los precios y la víctima es el pueblo trabajador que sus ingresos no aumentan al ritmo de lo que suben los precios.

Claro que lo que más preocupa al gobierno de esos aumentos de precios son, fundamentalmente, el de los alimentos. Estos -en gran medida- dependen de pocas compañías (muchas de ellas multinacionales) que son las que se hacen llamar “el mercado” y quieren que de ellas dependa la economía. Cuando el gobierno intenta frenar los abusos es cuando ponen toda su artillería mediática para imponer la idea de “achicar el Estado” y que éste no debe intervenir.


Es allí que el gobierno tiene que actuar contra la furia de los medios y de los poderosos empresarios formadores de precios que suelen buscar la concentración de la riqueza (de ellos) con otra falacia: “la teoría del derrame” que explican que si a ellos les va muy bien repartirían esa riqueza. Las fortunas que tienen cada uno de ellos superando los centenares de millones de dólares, en gran medida en paraísos fiscales y fuera del país, desmiente esa teoría.

Por cierto, muchas de esas empresas multinacionales, jamás podrían tener el margen de ganancias que logran en la Argentina en sus países de origen porque los gobiernos de esas naciones no los permiten ya que intervienen para que haya un reparto más equitativo de la riqueza. Por eso buscan a los países subdesarrollados para obtener mayores márgenes y negocios supino al forzar al poder político a subordinarse al poder económico que ellos ejercen.


La pelea es muy difícil. Más aún cuando parte de la ciudadanía defiende a quienes provocan los aumentos y, por ende, la inflación. La idea original del gobierno fue acudir a la sensibilidad y la comprensión de las empresas teniendo un diálogo franco. No prosperó. Quizá, por eso el cambio en la Secretaría de Comercio Interior donde acaba de asumir Roberto Feletti, con más rodaje político que su antecesora, Paula Español.


Otra estrategia del gobierno es incorporar y respaldar a empresas cooperativas productoras de alimentos y textiles a que ocupen un lugar más protagonista. Las cooperativas tienen valores que están en las antípodas de las grandes empresas. Las cooperativas están más cercanas a la solidaridad, a su comunidad y muy lejos de la concentración de la riqueza y la codicia de las grandes compañías productoras de alimentos.


Para ello, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, junto al Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES) están llevando a cabo un programa denominado Rondas Vincular. La primera de estas reuniones se llevó a cabo en el auditorio Mario Cafiero del INAES. El motivo fundamental es unir a los comercios de grandes superficies (hipermercados, mayoristas, cadenas, etc.) con las cooperativas productoras de alimentos y textiles. En esta primera reunión el representante por parte de los comercios de grandes superficies fue Juan Pablo Quiroga, director de Relaciones Institucionales de Walmart y Changomás. También estuvieron presentes Gabriel Osatinsky (de Desarrollo Productivo Cooperativo y Mutual del INAES|; Diego Castro ( Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación) y Julio Made (de la certificadora Lenor) junto a una veintena de representantes de cooperativas que lo siguieron de forma presencial y otros tantos por plataformas digitales.


Los participantes coincidieron en lo positivo de la reunión, debido a las palabras de Quiroga y la nueva política comercial de la cadena en la que incluye tener mayor acercamiento a los productores de proximidad de cada sucursal. Es que hoy en el total del país los hipermercados sólo ocupan el 37% de las ventas y quieren recuperar lo perdido.


“Es cierto que hasta aquí hemos sido muy exigentes con las cooperativas con las condiciones que poníamos. Las cadenas hemos perdido proveedores y queremos volver a poder negociar. Vamos a flexibilizar las condiciones, para favorecer a la producción local.” comenzó Quiroga.


El director de relaciones institucionales de Walmart y Changomás manifestó que aquellas cooperativas que no puedan abastecer a todas las sucursales se los podrá contar como proveedores de la región a la cual pertenecen.

Luego, representantes de la cadena tuvieron pequeñas reuniones individuales con las entidades presentes quienes salieron muy conformes con lo hablado.


“Es una excelente iniciativa. Para nosotros sería muy importante ya que tenemos una capacidad de producción 3 o 4 veces la que estamos fabricando hoy. Lo que tenemos que ver son las condiciones financieras. Pero es muy importante que todos estemos buscando soluciones” comentó el presidente de la cooperativa La Litoraleña.


Por su parte, el presidente de Cooperativa Agrícola Tambera, Sergio Vigliano, dijo: “Nosotros estuvimos -años atrás- negociando con Walmart, pero no podíamos responder a las cantidades que nos pedían al no alcanzar la producción que nos demandaban. Si ahora lo van a sectorizar, podemos venderles.”


Foto: Continuando con la política iniciada por Cafiero y todo su equipo, basada en el principio de Comunidad Organizada, el INAES abre sus puertas a cooperativas de producción y a empresarios, en este casos de grandes cadenas de supermercados


En diálogo con Lo Nuestro Juan Pablo Quiroga además contó: “Vamos a ir pasando los locales de Walmart en Híper Changomás y la marca internacional dejará de existir”. En la actualidad tienen 92 locales en todo el país, de los que 29 tienen la marca norteamericana. El objetivo es tener una imagen más nacional y popular.

La primera Ronda dejó buenas impresiones. Se espera que, con todos los actores en la misma mesa, se instalen las condiciones necesarias para que las cooperativas sean proveedores de los hipermercados y mayoristas del país para brindar mayor variedad y precios más justos a los consumidores.

Esta puede ser otra forma que ayude a que no aumenten los precios los grandes productores de alimentos si es que el público se vuelca a los de cooperativas y pymes. La solución no depende de una sola medida y también necesita de los ciudadanos que distingan los responsables de los aumentos y, una vez detectados, no comprarles.