El concejal Cernadas no da la cara, pone carteles, ¿rotarios sorprendidos?

Montó su campaña política sobre una escuela. El edificio fue cedido por el Rotary Club.

Foto: Gentileza INFOBAN


Todo indica que nada más sencillo para el concejal Pedro Segundo Cernadas (Juntos), presidente del HCD de Tigre, que actuar en política como alguna vez lo supo hace en el teatro. Es decir, tener esa capacidad de ser dos personajes a la vez. Tener un discurso, un rostro, sobre las tablas y otro en la vida real. Es lo que parece estar mostrando el concejal macristra en las calles de Tigre. Sucede que un imponente cartel de poco más de 6 metros de extensión por 1 de alto, con su rostro, y deslizando su candidatura a intendente, abrió las puertas de quejas y del malestar local.

Despertó el destemple por varios motivos. El principal, por estar colocado en el frente del edificio de la Escuela de Educación Especial 506 “Delta de Tigre” donde, en el 1º piso, puso un local partidario el edil en cuestión. El edificio fue donado por el Rotary. Así como el Rotary -otro que parece tener doble discurso – tiene expresamente prohibido definirse políticamente, lo propio sucede con un establecimiento educativo público.


Y, si por esto fuera poco, Cernadas, en esto del doble discurso y no poner la cara, solo carteles, todavía no dio explicación (Lo Nuestro la viene requiriendo a todos los bloques) por qué pago el doble por un servicio de transmisión (zoom) de las sesiones del Concejo Deliberante durante la pandamia. Según datos aportados desde el HCD, el pago orillaban los $160.000 por mes. Sin embargo, cuando Cernadas no estuvo al frente de la presidencia -la ejercía el peronismo a través de Fernando Mantelli- , por el mismo servicio se pagaron cerca de 90 mil pesos. Al enterarse de esta situación, que no alcanzó niveles de investigación administrativa, fue, dicen, que el rostro de Pedro Segundo Cernadas se transformó de dulce ángel, al de Mefistóles. Cierto o no, lo real es que Cernada calle, y el resto otorga.