Dictadores, grupos mediáticos y empresarios en el mismo bondi, quién los acomoda

La responsabilidad de los civiles en la dictadura

Por: Fernando Gañete Blasco.-Pasaron 46 años de aquel fatídico día del golpe cívico-militar más cruento de la Argentina. Otra marcha por la memoria, la verdad y la justicia emocionó a quienes fueron a la Plaza de Mayo un 24 de marzo más. Tras dos años sin poder manifestarse por la pandemia impresionó la cantidad de gente que -pese a las condiciones del tiempo- se hizo presente. Pero en este caso hubo algunas particularidades. Por un lado, la expectativa de los principales referentes del oficialismo y hasta dónde se marcarían las diferencias. Aquí “La Cámpora” se mostró con una espectacular columna que partió desde la ex ESMA y llegó a la Plaza de Mayo con miles de militantes que mostró su poder de movilizar. Por otro lado el comentario de muchos de los que se hacían presentes hablaban a favor de discutir, pero que esto no lleve a la ruptura del frente gobernante de cara al 2023.

Otra circunstancia, no tan común en estas marchas, es que en esta oportunidad hubo un protagonismo de una circunstancia económica. Parte de las distintas columnas de partidos políticos, gremios, movimientos sociales, organismos de Derechos Humanos, movimientos juveniles, culturales y más, entre los que se hicieron presentes, se manifestaron contra el FMI y el acuerdo al que se votó días atrás en el Congreso de la Nación. Pero no sólo ello, sino que se marcó muy fuerte que hay políticos que, detrás de un disfraz de democráticos, están más cercanos a las ideologías de los que llevaron a la práctica los 30.000 desaparecidos

Hasta el documento de los organismos de Derechos Humanos afirmaron en un documento: "No queremos neoliberalismo. Queremos, como soñaron los y las 30 mil, que el pueblo vuelva a ser feliz". Quizá esto da lugar a profundizar sobre las consecuencias y responsabilidades de la dictadura cívico-militar.

Hace un par de décadas atrás, pocos eran los que utilizaban el término “cívico” antes de militar cuando se mencionaba a la dictadura. Poco se debatió de la responsabilidad civil. Aquí se puede apreciar que muchos cómplices de la dictadura, son los mismos que acompañan determinados gobiernos democráticos. Quizá la diferencia es que el poder económico cambió a los aliados uniformados por aliados en algunos estrados judiciales.

Hoy nuestro país sufre una inflación muy elevada, allí hay quienes juegan en el equipo de una sociedad que desea vivir en paz (el pueblo) y los que se ubican del lado del aumento de precios e inflación, ya sea para castigar los ingresos de los asalariados y los más vulnerables o, simplemente, para desestabilizar y voltear a un gobierno popular. En este último equipo se encuentran un alto porcentaje de los medios masivos de comunicación. De lo que poco se habla y mucho menos se visibiliza es el papel que cumplieron estos medios y sus accionistas en la dictadura cívico-militar. Una asignatura pendiente que nuestra sociedad se merece dar. Muchos responsables ejecutores del terrorismo de Estado fueron condenados o están en marcha los juicios. Pero, ¿Fueron estos los ideólogos locales? ¿Hubo cómplices desde los medios de comunicación y algunas empresas? ¿Hay en la actualidad actores en la justicia y en la política que se calzan el disfraz de democráticos y republicanos pero avalan aquel genocidio con sus actitudes?

Sin ir más lejos, determinados economistas que se hicieron conocidos en el gobierno de la dictadura volvieron con gobiernos democráticos con las mismas recetas, achicar el Estado, entregar los activos del país, endeudar a los argentinos, fugar capitales y mucho más para dañar a la Argentina y la economía de la gran mayoría de sus habitantes. Pero no queda allí, cuando los destinos del país están en manos de gobiernos que defienden lo nacional y popular se pasean por los medios de comunicación (esos que defendieron las dictaduras) para confundir a la sociedad, con recetas que fracasaron, y desprestigiar a quienes buscan una distribución más justa de la riqueza.

Aquí también se necesita Memoria, Verdad y Justicia, palabras que están en las antípodas de las políticas neoliberales. Otros jugadores importantes en el equipo que busca inflación, devaluación y desestabilización, son esos empresarios que no suman más de cien individuos, pero que -a través de sus compañías- manejan oligopólicamente los alimentos de los argentinos.

Según un informe de CEPA (Centro de Economía Política Argentina) la fuerte concentración en la producción de bienes de consumo masivo en el país mostró que la dificultad de aplicar políticas de precios, ya que el 74% de la facturación de los productos de las góndolas se corresponden con 20 empresas: Unilever (9%), Mastellone Hnos S.A (8%), Empresa del Distribuidor (8%), Coca Cola Company (5%), Sancor Coop Unidas Ltda (5%), Danone (5%), Molinos Río de La Plata (4%), Pepsico Co (2%), Arcor S.A (2%), Mondelez (2%), Nestlé (2%), Bagley S.A (2%), Molino Cañuelas (2%), Kimberly-Clark (2%), Brf (2%), Est. Las Marías (1%), para mostrar las principales. La pregunta es: ¿Cuál fue la postura que tuvieron estas compañías en la dictadura cívico-militar y qué hicieron en los gobiernos neoliberales? Desde ya que es comprensible y razonable que quieran ganar dinero, pero ¿la codicia puede ser ilimitada? Mientras el mundo sufría la pandemia muchas empresas aumentaban sus ganancias en dólares y se negaban a pagar un aporte solidario. Se negaban a dejar de aumentar pese a extraordinarios beneficios. Aquí judicializaban las medidas que no los favorecía a su actitud codiciosa buscando algún magistrado amigo (que son cada vez más).

Nos merecemos ese debate y visibilizar a toda la sociedad las conclusiones para comprender muchas cosas y no dejarse engañar por los mismos que necesitan de la mentira para tener seguidores. ¿Qué hicieron los civiles con poder en la dictadura?

La lucha debe continuar. Necesitamos más de esas “viejas locas”, de su dignidad que como cada 24 de marzo emociona a un pueblo con esa fortaleza que no baja los brazos aún con más de ocho décadas de vida sobre sus espaldas, con injustos castigos por quienes buscan una sociedad individualista e indiferente, nunca faltan a la Plaza. Lo que no entienden los que las combaten es que con esas actitudes no hacen más que unir a un pueblo que detrás del ejemplo de esas Madres y Abuelas, supo transformar el día más doloroso en una jornada de esperanza, optimismo, unión y alegría de saber que la lucha – en la búsqueda de la felicidad del prójimo- continúa, con Memoria, Verdad y Justicia. Gracias a ustedes logramos el Nunca Más un golpe de Estado por la fuerza, ahora precisamos de otro Nunca Más a los civiles traidores que buscan saquear el país. Gracias Madres. Gracias Abuelas, y perdón, las seguimos necesitando, para no olvidar. ResponderReenviar