Jodan, jodan: 314 fallecidos, 12.026 contagiados de COVID

Productos de una mayor circulación social, e irresponsabilidad de unos pocos, varias provincias no descartan regresar a fases más restrictivas. Región AMBA complicada

Por: Tano Armaleo.- “Infactadura”, “gobierno de científicos”, “la cuarentena más larga del mundo”, ”esto es un invento del gobierno para someternos”, “somos Venezuela”, “me cago en la cuarentena, hago lo que se me cata”, “me chupa un huevo lo que digan los infectólogos”, “tomá dióxido de cloro que no pasa nada”, y cuantas barbaridades y argumentos infundados uno pueda imaginarse se viene escuchando desde que la pandemia piso tierra Argentina. Allá, por marzo de 2020. Si la única verdad es la realidad vayamos a lo irrefutable: 314 fallecidos 12.026 contagiados de COVID en las últimas 24 horas. Una de las principales causantes de la virulencia de contagio radica en que se han relajados, a nivel país, las medidas al permitir una mayor circulación social y apertura de actividades. Al natural cansancio que implica convivir con una pandemia, se le suma la irresponsabilidad de unos pocos que, como hoy se observa, generan, con sus imprudentes salidas, mayor nivel de contagio, por ende, de fallecidos.

Hace jun mes, el país tenía un nivel de ocupación de camas en Terapia Intensiva del 56,3%, mientras que en el AMBA alcanzaba el 66,1%. Hoy esa fotografía es: nación, 61, 1%; AMBA, 68,2%. El crecimiento de casos en provincias como Jujuy, Mendoza, Rió Negro, Córdoba, donde en las tres primeras están seriamente planteando regresar a fases más restrictivas, se motivó por una apertura y laxitud oficial, e irresponsabilidad de unos pocos, al habilitar diversas actividades.

Si hay algo que Argentina puede utilizar de manera muy certera es la foto que presentan países europeos, y los propios EE.UU. Bastaría ver qué sucede en esos confine –algunos países cobran multa a quienes no utilizan barbijos o violen disposiciones, vaya el ejemplo de lo que significa una pandemia-, para comprender la importancia de administrar una responsable circulación social. La contracara la constituyen aquellos gobiernos nacionales que, en el afán de mitigar naturales cansancios, se muestran extremadamente laxos a la par de que un puñado de irresponsables invaden las calles.

Sin lugar a dudas que si el gobierno nacional con la anuencia de la mayoría de los gobernadores, Larreta incluido, no hubiera sido tan contundente con las medidas tomadas en marzo, hoy los muertos estarían por arriba de los 22.000. El haber recuperado el Ministerio de Salud, invertido en la construcción de 16 nuevos hospitales móviles, equipados de respiradores a diversos hospitales y una de decena de medidas más, contribuyeron, y contribuyen, a mitigar la situación. ¿Alcanza?, no. Así lo acaban de señalar la Sociedad Argentina de Médicos de Terapia Intensiva, la Facultad de Medicina de la UB y de La Plata, quienes aseguran que “hay un nivel muy grave de cansancio y estrés por parte del personal de salud”, lo que podría implicar que muchos de ellos y ellas no pudieran brindar la atención médica del caso.

En Europa, la falta de médicos capacitados en el manejo respiradores, al igual que la falta de equipos, hizo que los muertos se apilaran en pasillos mientras camiones recogían cuerpos en las puertas de los nosocomios. Argentina, aún con todas las carencias propias que tiene, logró, por ahora, esquivar aquella impronta. A este ritmo, mientras la irresponsabilidad de unos pocos que en el afán de ser opositores al gobierno pierden de vista al COVID y ganan las calles como si esto fuera “una gripecita”, no es de extrañar que los contagios y muertes continúen creciendo. Son los mismos (los irresponsables) que rechazan la llegada de médicos cubanos argumentando que “nos vienen a espiar”. ¿Sucedería lo mismo si fueran españoles?. Bajemos, todos, un cambio. Esto no es joda. El COVID no perdona, no hay otro camino hasta tanto no aparezca una vacuna; falta menos. O habrá llegado el momento de aplicar la receta alemana: severas multas a quien infringe las disposiciones sanitarias.