Semana de la lactancia materna

El Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires recomienda “lactancia materna, de manera exclusiva, hasta los 6 meses de edad, y luego continuarla hasta los 2 años o más”.


Según los datos de la Segunda Encuesta Nacional de Nutrición y Salud (ENNyS), “dos de cada tres bebés con cinco meses de edad en Argentina ya dejaron de ser amamantados con leche materna exclusivamente”, advierte el Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires, al tiempo que destaca los “enormes beneficios a corto, mediano y largo plazo que la leche humana ofrece no solo a los niños y niñas amamantados sino también a la madre lactante, la familia” y hasta la comunidad en la que están insertos.

La leche materna “protege al niño inmunológicamente frente a enfermedades, como las gastrointestinales y respiratorias; y frente a enfermedades crónicas no transmisibles, como la diabetes y la obesidad. Al mismo tiempo, brinda nutrientes esenciales que favorecen su crecimiento y neurodesarrollo, haciendo a los niños más inteligentes”, sostuvo la licenciada en Nutrición Marisol Díaz (MP 232), del Colegio bonaerense de Nutricionistas. Y agregó: “En cuanto a la madre, practicar la lactancia reduce el riesgo de hemorragia posparto; contribuye a la prevención del cáncer de mama y de ovarios; reduce las probabilidades de depresión posparto; y favorece y fortalece la relación entre la mamá y el bebé”. “A nivel familiar, es práctica y económica, y ayuda a la planificación familiar. Por último, a nivel social, contribuye a una población más sana, y a la protección del medioambiente, ya que la leche materna es un alimento natural y renovable”, concluyó la nutricionista.

La leche humana no solo aporta los nutrientes adecuados para el recién nacido, sino que se trata de un alimento vivo ya que aporta sustancias como inmunoglobulinas, factores de crecimiento, sistemas inhibidores, oligosacáridos, células epiteliales e inmunes y ADN. Asimismo, la licenciada en Nutrición María del Pilar Cancela Mourelle (MP 528) reveló que “diversas investigaciones recientes pusieron de manifiesto que la leche humana contribuye también a la microbiota intestinal y cómo impacta positivamente en la salud actual y futura del recién nacido”.

La microbiota intestinal, también conocida como flora intestinal o microflora, es un conjunto de microorganismos vivos o bacterias que se encuentran en el intestino. Estudios recientes indicaron que al menos una parte de las bacterias, que se encuentran en la leche materna, provienen de la microbiota intestinal de la madre y acceden a la glándula mamaria a través de una ruta interna, denominada enteromamaria. Una vez que la madre inicia la lactancia, las bacterias son transferidas al intestino del recién nacido. “Cada microbiota intestinal es única e indispensable para un adecuado crecimiento físico, desarrollo inmunitario y una correcta nutrición”, explicó Cancela Mourelle, referente del Colegio bonaerense de Nutricionistas.

En la Semana Internacional de la Lactancia Materna, el Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires, al igual que el Ministerio de Salud de la Nación, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), la OMS y UNICEF, entre otros, recomienda la “lactancia materna, de manera exclusiva hasta los 6 meses de edad, y luego continuarla hasta los 2 años o más”, junto a la incorporación de alimentos sólidos complementarios, nutricionalmente adecuados y seguros acorde a la edad del bebé.

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