Marcela Cortiellas en las filas del Ministerio de las Mujeres

Tras finalizar su mandato como concejal pasará a encabezar la Dirección Nacional de Articulación e Políticas Integrales de Igualdad del Ministerio de las Mujeres y Diversidad de la Nación.

Foto Archivo


Por: Tano Armaleo.- Tras finalizar su labora como concejal en Vicente López, la dirigente sindical (UPCN) Marcela Cortiellas, fue nombrada Directora Nacional de Articulación e Políticas Integrales de Igualdad del Ministerio de las Mujeres y Diversidad de la Nación. Ministerio que preside la sanisidrense Elizabeth Gómez Alcorta.


El derrotero de Cortiellas, durante los últimos años, estuvo signado en un trabajo con mirada femenina, diversa e inclusiva. Desde la utilización de lenguaje inclusivo en cada uno de sus discursos, al igual que trabajar en proyectos de Ordenanzas o prioritariamente adherir a políticas nacionales y provinciales en esta de género, fueron marcando la impronta de la nueva funcionaria ligada históricamente al PJ de Vicente López, y a un sector de la CGT regional. Especialmente a aquel que abreva del espacio que recrea una empatía más cercana con Cristina Kirchner. Dentro de esta saga, se ubica José Luis Casares, la concejal Milena Lamonega al cual algunos la impulsan a la intendencia de San Isidro, Roberto Ruggero, y la propia Cortiellas; todos críticos del peronista Ricardo Lovaglio, Sect. Gral. CGT Zona Norte.


La llegada de Marcela Cortiellas, al Ministerio, abrió la expectativa (y especulaciones) en el PJ-FdT de Vicente López y en las cercanías de la intendenta Soledad Martínez (Juntos) -reconocida feminista, sin lenguaje inclusivo- en cuanto a programas, acciones y tareas conjuntas pudiesen desarrollarse en adelante. Y en particular, volcar algunos de los programas en un distrito sobre el cual la oposición objeta, entre otras cuestiones, una considerable falta de inversión en contención a mujeres que padecen violencia de género. Además, las expectativas están cifradas dentro de la interna del Frente de Todos en que la solidaridad y la prevalencia del "yo" parecería signar el destino de muchos que exhiben chapas sin lustre.


Ciertamente que la creación del Ministerio de la Mujer fue un avance considerable. Una vez más, es el peronismo quien garantiza derechos a la población. La contracara la constituyó la derecha del gobierno de Juntos que cerró varios ministerios y desfinanció políticas y programas sociales inclusivos.

Sin embargo, la realidad munidadial dice que las mujeres, más allá del lenguaje inclusivo, que poco suma a la lucha y conquistas, continúan siendo relegadas y maltratadas en los ámbitos oficiales y privados.


Queda claro que el cambio es cultural y generacional, lo que llevará, ciertamente, varias décadas para crear un mundo con mayor igualdad y justicia en materia de género. Y, en la medida que muchos colectivos y espacios feministas continúan teniendo una mirada sectaria y distante que tiende a eyectar al hombre en la lucha por la paridad, tal vez, la mentada “desconstrucción” terminará siendo una alquimia más que ofrece el sistema. En definitiva, fragmentar la lucha; dividir para reinar sería la ecuación.

En un mundo que se debate entre el control de las emociones y la valorización de la política y el rol activo del Estado, no resulta sencillo comprender la creación de parcelas sectoriales cuando la lucha es una sola.