Increíble, pero cierto: bóveda del Cementerio de la Recoleta convertido en bar y Gift Shop
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La habilitación corre por cuenta del Gobierno de la Ciudad.

Si la crisis acecha, qué mejor que sacar a relucir la imaginación y extraer agua de las piedras. Algo de esto sucede en el Cementerio de la Recoleta. No sacará agua de las piedras, menos todavía de los centenarios mármoles -muchos de ellos importados en épocas remotas-, sólo intentarán facturar montando un pequeño café en lo que supo ser una vieja bóveda abandonada. Sí, tal cual se lee. El Gobierno de la Ciudad licitó una bóveda en desuso del Cementerio de la Recoleta para instalar un local gastronómico. La iniciativa forma parte de un proyecto que también contempla un Gift Shop y recorridos turísticos nocturnos dentro de uno de los principales sitios históricos de Buenos Aires.
La bóveda tiene 24,54 metros cuadrados y está ubicada en la sección 17, tablón 201, sepulturas 1 a 12, próxima a la calle Junín. Desde el Gobierno porteño señalaron que el espacio “está en desuso”, argumento con el que se habilitó su concesión.
De acuerdo con el pliego, el lugar podrá utilizarse para la venta de alimentos y bebidas. El canon mensual establecido por la Ciudad es de 1,6 millones de pesos. Además, quienes se presenten a la licitación deberán ofrecer un porcentaje de los ingresos brutos generados por el servicio de turismo nocturno, con un piso del 20%.
Malestar de la comunidad
Frente a tamaña iniciativa, la Asociación de Amigos del Cementerio de la Recoleta (ADACRE) dio a conocer su preocupación, asegurando que esto enciende “la alarma de muchos vecinos de la Ciudad de Buenos Aires”.
A través de un escrito que hicieron público fijaron postura asegurando lo siguiente: “estamos a favor de que ese espacio (una bóveda abandonada) se destine a un Centro de difusión e información cultural”, pero “no consideramos adecuada la actividad gastronómica prevista en el pliego (de licitación), ni siquiera bajo la modalidad de take away sin mesas ni sillas, que la propia licitación establece”.
Por su parte, Ana Bas y María del Carmen Arias Usandivaras, presidenta y vice respectivamente, de la ONG Basta de Demoler, también salieron a cuestionar el negocio comercial que alienta el gobierno de CABA.
“Cuando ya pensábamos que el gobierno de la CABA no nos podía sorprender más con proyectos inverosímiles, aparece la posibilidad de convertir una bóveda mortuoria en un lugar de venta de alimentos y bebidas”, expresa el escrito enviado por la mencionada ONG al gobierno de la Ciudad.
Dentro de este orden, Basta de Demoler pone de relieve que “el argumento de que es un proyecto para “incorporar nuevos servicios” no puede justificar la profanación simbólica de nuestra historia y el irrespeto a los que allí descansan. Una gestión pública responsable debe velar por la conservación, decoro y la protección de sus monumentos, no por su entrega al consumo masivo y a la desnaturalización de su propósito original”.
Finalmente agregan lo siguiente: “tal como reza en su frontispicio: 'RESQUESANT IN PACEM', que significa que descansen en paz. Entonces, ¡que así sea! Por lo expuesto, exijo la cancelación definitiva e inmediata de cualquier proyecto que pretenda otorgar usos comerciales ajenos a la naturaleza de ese espacio".
Acerca del Cementerio
La historia del cementerio cuenta que fue inaugurado en 1822 y conserva más de 4500 bóvedas, muchas de ellas pertenecientes a familias y figuras centrales de la historia argentina. Más de 90 fueron declaradas Monumento Histórico Nacional. Allí se encuentran, entre otras, las tumbas de Eva Perón, Domingo Faustino Sarmiento, Bartolomé Mitre, Ramón Castillo, Juan Martín de Pueyrredón y Luis Federico Leloir.
Así como la arquitectura del predio y de muchas de sus bóvedas despierta la curiosidad, al punto de ser un centro turistico con visitas guiadas, más atractivo resulta conocer esas pequeñas historias que surgen de los claustros donde descansan las personalidades antes referidas.















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