Cristina, Kicillof, Massa, Máximo unidos en el abrazo al populismo, a Lula, al que convirtió a Brasil en potencia
Tras el triunfo electoral frente al ultraderechista Bolsonaro.

Foto con IA
El triunfo electoral de Luiz Inácio “Lula” da Silva (51,79%) sobre el ultraderechista Bolsolaro (48,21%) puso una bocanada de oxígeno democrático sobre una Argentina gobernada por un presidente comprobadamente autoritario y violento. Una bocanada de oxígeno que encontró a la dirigencia peronista unida a la hora de celebrar el triunfo del populismo brasilero. Un populismo que permitió sacar a millones de personas de la pobreza y convertir a Brasil en la principal potencia de la región y una de las más relevantes del mundo. Un populismo donde la justicia social no se declama, se la reivindica y se la pone en funcionamiento. Un populismo donde la industria y el trabajo nacional son cuidados y protegidos por el gobierno.
Dentro de este marco, y mientras “los descamisados” dan pasos para solidificar la unidad con miras a las elecciones del 2027, Cristina Fernández, Axel Xicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner coincidieron, se unieron a la hora de saludar y celebrar la victoria de Lula.
“FELICITACIONES… primero al pueblo brasileño que hoy protagonizó un auténtico 17 de Octubre electoral y después… a usted, compañero presidente Lula, que en su séptima elección presidencial supo despertar en sus compatriotas sentimiento y sentido para ganar esta batalla”, escribió la exmandataria en su cuenta de X. Máximo Kirchner replicó el escrito de la presidenta del PJ nacional.
Por su parte, Sergio Massa -también por redes sociales- dijo: "hoy, como ayer, del lado Lula de la vida”. En su mensaje, el conductor del Frente Renovador reivindicó la historia del mandatario brasileño: “la historia del obrero que perdió hasta ganar, que fundó la clase media brasilera e industrializó su país defendiendo la soberanía y sus recursos”. Finalmente, el peronista tigrense agregó: “el que siempre tuvo un abrazo y una muestra de cariño para la Argentina, merecía este reconocimiento”.
Por su parte, Axel Kicillof, presidente del PJ provincial, puso de relieve que el domingo fue “una noche histórica, un futuro mejor”. Y agrego en su red X: "Lula ganó las elecciones, dejando una lección: nunca hay que rendirse. No hay injerencia extranjera ni campaña de odio que puedan derrotar a un pueblo que defiende su soberanía y su dignidad”. Y cerró el escrito con “hay otro camino”.
Entre muchas lecciones que dejó la elección de Brasil, tal vez la más destacada fue saber que nada es imposible en términos electorales. Aun cuando el poder mediático nacional e internacional jugó abiertamente contra Lula, éste no se amilanó. Supo tejer alianzas con sectores de la derecha desencantada y con un electorado de centro que recibió un mensaje claro y convincente de un líder político de la talla de Lula. Y, sobre todo, Lula comprendió el lenguage de época, el de la comunicación a través de redes sociales. Lo hizo sin la virulencia e intolerancia con la que tanto se conducen dirigentes como Milei.















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