Calle Paraná: Vidal se marchó y la estafa quedó

El gobierno de la entonces gobernadora había remitido 50 millones de pesos para la repavimentación y señalización en toda su extensión. Una simple imvestigación efectuada por Lo Nuestro, sumado al testimonio de vecinos y comerciantes, ponían de relieve que la inversión no se compadecía con lo proyectado.


Por: Tano Armaleo.-En un par de horas más, la ex gobernadora de la provincia, María Eugenia Vidal, subirá al escenario para anunciar que será candidata a diputada nacional por la Ciudad de Buenos Aires impulsada por Horacio Larreta. De este modo, atrás dejará sus lágrimas “por la amada provincia” o el “orgullosamente bonaerense”. También dejará sin dar respuesta a una serie de denuncias que le recayeran sobre su gestión al frente de la gobernación. Entre estas figura la repavimentación de la calle Paraná, límite entre San Isidro y Vicente López. Una obra que insumió la friolera de 50 millones de pesos y, sin embargo, el dinero que allí se invirtió no se compadece con lo efectivamente ejecutado. El inicio de las obras fue anunciado por el intendente Gustavo Posse y Jorge Macri. Esto sucedía en octubre del 2016, coincidente con la campaña electoral del 2017.

No fue la única obra donde Vidal entregaba dinero para repavimentaciones. Todo hace suponer que parte de ese dinero de obras públicas terminaba financiando la campaña electoral de Juntos por el Cambio. Distintos testimonios indican que esos 50 millones que se prometía invertir para la repavimentación de la Calle Paraná, en realidad, nunca llegaron a destino. Debían repavimentarse y señalizar cerca de 50 cuadras. Desde avda. Maipú a Primera Junta. A la luz de lo recabado por Lo Nuestro, nada de lo prometido se cumplió. Así quedó reflejado en infinidades de notas prácticamente desde el inicio de las obras, ampliar información en siguiente linck:https://www.diariolonuestro.com.ar/single-post/2017/08/23/calle-paran%C3%A1-una-repavimentaci%C3%B3n-que-no-era-tal


Desde éste medio se intentó solicitar certificados de obras, tanto en los municipios como en la provincia. Los municipios patearon la pelota hacia la provincia. La provincia siempre esquivo dar una contestación responsable. Adujo que era Vicente López quien debiera dar respuesta.


Detrás de dichos certificados se comprueba, a ciencia cierta, lo presupuestado y lo ejecutado. Es decir, si la inversión efectivamente se materializó. Con solo recorrer la calle Paraná en toda su extensión, quedaba –y queda- expuesto que los 50 millones no fueron a destino.


“Fíjate los pozos y grietas que hay, son las mismas que estaban antes de la repavimentación”, comenta Carlos, comerciante y vecino de Martínez que desde hace décadas tiene un comercio sobre Paraná, del lado de Olivos. Era el testimonio recogido entre vecinos a los pocos meses de finalizada las obras. La mentada repavimentación (fresado en términos técnicos), anunciada por los intendentes no se compadecía con lo prometido.


Los 50 millones no se reflejaban en el pavimento. Lo propio sucedía con otras repavimentaciones. Siempre en distritos afines a Juntos por el Cambio.


Seguramente por el propio fragor de las elecciones, en aquel entonces, aún sabiendo de estas asimetrías entre lo prometido y el trabajo ejecutado sobre la Calle Paraná, los Concejos Deliberantes de ambos distritos no reflejaron lo que vecinos y comerciantes vieron con sus propios ojos. Sí hubo un pedido de informes por parte de la entonces concejal Julieta Mollto (Unidad Ciudadana) referidas exclusivamente a una esquina puntual, Paraná y Caseros donde había quedado un bache que luego fue reparado. Al día de hoy, nadie indaga o se pregunta desde el escenario político, si en realidad esos 50 millones de pesos fueron a obras o al financiamiento de la campaña electoral del macrismo. !La gente se siente estafada!.


Así y todo, y sin que Vidal diera una respuesta por este tipo de maniobras emparentadas, tal vez, con hechos de corrupción administrativa, hoy se embarca a un nuevo destino político. Vidal se juega por la Ciudad de Buenos Aires, dejando atrás un cumulo de dudas e incertidumbres.