Convierten veredas en teatro urbano

Sin posibilidad de actuar, un grupo de artistas decidió sacar el teatro a la vereda. Experiencia movilizadora

Es increíble, y no por eso menos cierto y vigente: los artistas siempre sorprenden. En su afán creativo, histriónico, que los lleva a recrear imaginación y magia sobre el escenario, esto a pesar de las propias limitaciones que impone la pandemia, siempre encuentra una hendija por donde filtrarse. Así lo está demostrando “Lima, casa de artes y oficios” de Vicente López que acaba de poner en marcha "Teatro de la Vereda". Exactamente lo que un supone. El escenario es la vereda, en este caso, la casa de “Lima…”, ubicada en la calle Chacabuco 1165, Florida donde funciona (o funcionaba) normalmente la mencionada escuela que dirige Mónica Villa.

Si algo quiere hacer los actores y actrices es trabajar, mostrar arte, subirse al escenario. Precisamente esto es lo hicieron, solo que en este caso y por cuestiones de seguridad sanitaria, montaron el escenario en el garaje donde históricamente funciona la escuela “Lima, casa de artes y oficios”.

“Para mantenernos vivos, seguimos adelante por Skype trabajando otros textos, cuentos en este caso, del Decamerón, de Boccaccio –tan picantes y graciosos hoy como en el 1300”, comenta ante Lo Nuestro Mónica Villa con el entusiasmo seguramente de saber que aún en la noche más oscura el arte es un bálsamo sanador.

Mientras iban cocinando la obra teatral, rondaba la idea de “bueno, cómo hacemos ahora por qué todo es por plataformas digitales”. Fue en esa maceración que nación “teatro de la vereda”. Cuando estuvieron listos volvimos al garaje de “Lima”, prendimos la luz y abrimos las puertas a la calle” dice Mónica.

Los que concurren observan y escuchan desde la vereda manteniendo la distancia social, y se ríen y festejan y aplauden con los barbijos puestos. Lo agradecen. Se suman los vecinos de la vereda de enfrente mirando desde las ventanas de sus casas como si fueran palcos. Todo pareciera ser una obra montada por Fellini en esas calles italiana que sin necesidad de buscar extras, tenía en cada rostro, en cada adoquín y en cada puerta y ventana una verdadera postal cinematográfica. De este modo, a la calidad artística desplegada por los artistas, “Teatro de la vereda” ofrece ese plus callejero que le da un sabor especial.

Por lo pronto y frente a la buena acogida de la gente, todos los sábados de noviembre a las 18:30, más de media hora de función abre un balcón para el placer y disfrute. Además, es una buena excusa para conocer a los vecinos del barrio.

La actuación corre por cuenta de Alejandra Debernardini, Walter Fornasero y Gabriel Viñas, la ambientación a cargo de Pilar Pérez mientras Andrea Sasso oficia de asistente de dirección y Mónica Villa dirige la ,obra; y Eugenia Descalzo pone otro listón en el escenario, ofrece la casa.