Víctor Pirillo sorprende con su nuevo libro
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“Bronce y Cenizas. Iwo Jima, Japón 1945”.

“Bronce y Cenizas", el cuarto libro del Secretario Gral. de los Trabajadores Municipales de Vicente López
Jugador de las canchas más diversas, sean éstas políticas, sociales o literarias, el dirigente sindical y abogado -Víctor Pirillo- acaba de lanzar su nuevo libro: “Bronce y Cenizas. Iwo Jima, Japón 1945”. Una historia que remite a todo lo que rodeó a la devastadora segunda guerra mundial donde el entonces Imperio del Sol Naciente, al igual que el resto de los países involucrados, fue parte activa de aquellas miles de muertes. Sin embargo, detrás de tanto dolor, de tanta maldad, tantas manos ensangrentadas en nombre de una falsa libertad, Pirillo ahondó detrás de la atrapante historia que nos trae el militar Iwo Jima.
Caracterizado por la rigurosidad histórica a la hora de hurgar en este tipo de personajes, Pirillo “invita a sumergirse en los procesos que modelaron a Japón durante el siglo XIX y convirtieron a la antigua nación feudal en una potencia naval”, refirió el periodisra y escritor Gabriel Russo.
La batalle de Iwo Jima remite a un infierno de cenizas volcánicas y fina arena donde el general Tadamichi Kuribayashi llevó a cabo una de las defensa más efectivas de la segunda Guerra Mundial. Libró dicho combate frente a la superioridad de los EE.UU. La habilidad estratégica de Tadamichi Kuribayashi, así lo relata Víctor Pirillo, estuvo en diseñar una red subterránea sobresaliente, permitiendo, en gran medida, transformar la isla (Japón) en una verdadera fortaleza invisible para el enemigo.
Algo similar desplegó en los años 60/70 Vietnam, frente al imperio estadounidenses que se vio forzado a renunciar a la lucha.
“Bronce y Cenizas. Iwo Jima, Japón 1945” es comprender y analizar, así lo revela el libro, cada avance científico y tecnológico que produjo la guerra. Inclusive la creación de la bomba atómica que los EE.UU descargó en dos oportunidades sobre Japón mostrando total desprecio sobre la humanidad. Nada de eso cambió en la mente de este Estado -que cuenta con la anuencia de otros- que se creen “amos del mundo”.















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