Vicente López: aumentos de ABL, eximiciones y paparruchadas

Con el voto del oficialismo y rechazo del Frente de Todos, se aprobó el Presupuesto 2022


Con el voto del oficialismo (Juntos por el Cambio) y el rechazo del bloque del Frente de Todos, 17 votos por la afirmativa y 7 por la negativa para ser más preciso, el Concejo Deliberante aprobó (ayer) el Presupuesto Municipal 2022. El concejal Marcelo Chocarro se ausentó al momento de la votación.

El paso previo fue dar curso a la ordenanza Fiscal Impositiva, debate del cual participan vecinos invitados para debatir y dar su postura sobre lo que serán los aumentos definidos por el Departamento Ejecutivo para el transcurso del año 2022.


En cuanto al aumento de ABL, el intendente, ahora intendenta Soledad Martínez, fijo un 45%. Sin embargo, la oposición consideró que no es tan así ya que, cuestiones de evaluaciones fiscales y otros ítems muy burocráticos (alícuotas) elevarían dicho monto por arriba del 55%. Así lo intentó explica el concejal Julio Ceresa del Frente de Todos). En boca de la concejal Marcela Colella (Juntos por el Cambio), estuvo desestimar las explicaciones vertidas por la oposición.


Al igual que años anteriores, el oficialismo prometió descontar ABL (100%) a jubilados que registren inmuebles por valores que no superen, como valuación fiscal, $6.800.000. El Frente de Todos cuestionó este punto ya que, entre otras cuestiones, para acceder a dicho beneficio “se debe acreditar no tener deudas previas con el municipio”. Los beneficiarios de dicha medida, aseguraron, no tendrán que percibir montos superiores a una jubilación mínima.

Si el monto de 6,8 millones de pesos es exiguo ante los valores reales de las propiedades, no menos objetable fue que los beneficiarios no deben percibir más que la mínima jubilatoria. Así surgió de lo expuesto por concejales como Sofía Vanelli y Joaquín Noya ambos del Frente de Todos. Y, otro punto central que mereció objeción, fue que la atribución de eximición será potestad del intendente. La oposición reclamó que sea un atributo del HCD.


El presupuesto para el 2022 ronda los 28.000 millones de pesos. Sin embargo, desde el Frente consideran que el mismo podría terminar cerrando en 33 mil millones. Según detallaron, esto se podría materializar a partir de utilizar alquimias administrativas que así lo permitiría, deslizó la peronista Marcela Cortiellas.


Por el lado del oficialismo, el presupuesto fue defendido sobre la base, entre otros puntos, de que el mismo contempla la eximición del pago por publicidad y propaganda en folletos que también alcanza para la habilitación de comercios e industrias; y la simplificación de trámites municipales, por caso, los relacionados a Seguridad e Higiene.


El arancelamiento para acceder a la pista de bicicletas BMX, construida por el gobierno nacional en el Paseo de la Costa, al igual que la revisación médica para el ingreso a piletas, la extracción de árboles de $3.800 que se cobraba una especie pequeña 30 cm de diámetros, se pasa a $12.000, por tamaños mayores el costo podría rondar los 80 mil pesos; los gastos en asesores 318 millones y publicidad, 400 millones de pesos, al igual que los pagos a Transportes Olivos, fueron algunas de las objeciones que merecieron las críticas, explicadas en este caso por Noya . Otro rubro que llamó la atención fue el de limpieza de oficinas municipales: poco más de 110 millones previsto para el 2022. “Con la calidad y jerarquía que tiene de personal municipal, no se entiende cómo se destina semejante suma para pagar al sector privado lo que bien podría hacer el municipio”, deslizó Noya dejando entrever que detrás de la privatización del servicio podría subyacer un negocio.


Con respecto a Transportes Olivos, que opera sin contrato desde hace más de una décadas, de 740 millones que cobraba en el 2018 y $2.100 millones en el 2021, en el 22 levantará la friolera de $3.488 millones por un servicio que recibe innumerables críticas por parte de los vecinos. La ultramacrista concejal Collela, esquivando dar respuesta a estos números, recordó que el Departamento Ejecutivo selló un acuerdo con la Universidad de San Martín con el objeto de delinear un plan integral de recolección lo que derivaría en un nuevo llamado a licitación.

Por otra parte, la judicializada Tasa Vial que cobre el municipio, lo que implica que cada automovilista deba pagar más caro la carga de combustible 0,40$ por litro, fue otro punto que nuevamente fue objetado por el peromismo. Lo propio había hecho años anteriores.


En otro sentido, la concejal Malena Cholakían, que responde a un sector de La Campora, reiteró que nuevamente el presupuesto municipal no tiene una mirada inclusiva y de perspectiva de género. Al respecto, puso como ejemplo, que el municipio sigue sin proponer la construcción de una Casa de Abrigo para mujeres que padecen la violencia de género. Tampoco el presupuesto fija la construcción de jardines maternales. Los pocos que hay fueron construidos en tiempos del intendente Enrique García.


Como broche final, el HCD cerró con discursos de ediles que finalizan su mandato el 10 del corriente. Discursos de ocasión cargados de emotividad, cariños, abrazos, y agradecimiento por el “respeto y el buen trato” dispensado entre los bloques y el presidente del HCD, el fallecido Carlos Sandá, fueron vertidos en la jornada de ayer. Lo que no dejó de llamar la atención toda vez que la oposición presentó 170 proyectos, y solo dieron lugar a debatir 12, según consigan desde el bloque del FdT.

Una cosa es el respeto, la tolerancia, y otra muy distinta es la hipocresía. Esa fue la sensación que pareció sobrevolar en el ámbito legislativo. Y no faltó quien sugiriera una cena de camaradedía a modo de despedida. En el barrio, las reuniones de despedida, de fin de años, se realizaban con aquellos que uno podía mirar a los ojos sin dobleces. Se hacía en el convencimiento de que, más allá de las diferencias, prevalecía el respeto, la honestidad. Suena a paparruchada los abrazos y muestras de respeto cuando a la hora de materializarlo para bien de la comunidad, todo queda en los archivos. No se permite, en este caso, que la oposición pueda presentar proyecto, menos aún debatirlos.