S.O.S Vicente López

El avance de construcciones en zonas donde el Código Urbano las prohíbe, la doble vara con la que se maneja el municipio, al igual que el silencio del bloque de Juntos por el Cambio, tiene a mal traer a un sector de la comunidad


Video aportado por los vecinos afectados


El malestar vecinal que merodea por las calles de Vicente López tiene su razón de ser, cuando del otro lado de la línea hacen oídos sordos. O peor aún, cuando identifican la llamada y no atienden. Así se siente el licenciado Dionisio Pagano, vecino de Olivos, uno de esos tantos que se involucra con la realidad y el quehacer público. Desde su mirada, y más allá de las críticas que pueda motorizar, intenta aportar soluciones. El compromiso de Pagano no dista al de muchos otros vecinos y agrupaciones locales que se involucran a partir de sentirse afectados por las políticas municipales. Tampoco faltan aquellos que, con menos recursos, se ven seriamente afectados por las arremetidas públicas de la administración Macri. Tal el caso de varias familias de Villa Adelina que días atrás se vieron violentadas por la “topadora municipal” y un inusitado despliegue policial (ver video).


La otra cara de la moneda son las expresiones (movilizaciones y marchas al municipio) de no pocos vecinos que dicen “No a las Torres”.


En cuanto a los vecinos de Villa Adelina que ocupan desde hace varias décadas un predio (perteneciente el gobierno de la provincia; es una escuela) en las inmediaciones de la calle Cerrito y Santa Fe, acaban de acusar al municipio por demoler una habitación por no ajustarse al Código Urbano. Y “correr riesgo de derrumbe”, confían fuentes municipales. Sobre el lote en cuestión, conviven cerca de 12 familias que aguardan que la provincia les regularice la situación dominial o en su defecto el municipio aborde la realidad.


La contracara de lo que les sucede a estos vecinos de Villa Adelina, la constituyen las constantes y reiteradas Ordenanzas de Excepción que permiten que grandes empresas constructoras construyan donde el Código lo prohíbe. Gracias a la mayoría con la que goza Juntos por el Cambio, 16 concejales sobre 24, este tipo de Ordenanzas, que vale mencionar se ajustan a las atribuciones que tienen los ediles, el intendente abre las puertas a la construcción de grandes torres en barrios residenciales. En algunos casos, las excepciones también son votadas por concejales del Frente de Todos. Y todo indica que la otra derecha, la que levanta José Luis Espert, comulga con la idea de permitir más torres; ampliar nota en siguiente linck: Macri, en qué quedamos, ¿las excepciones son corruptas o no?.


Imagen del folleto que reparten agrupaciones vecinales en las calles.


Si en zonas como Olivos, La Lucila y Florida la comunidad se ve seriamente afectada por el avance de torres, no menos cierto es que en localidades como Villa Martelli, donde han comenzado a asomar edificaciones en altura en antiguas fábricas, no se ve a una comunidad reclamando.


Frente a este panorama, agrupaciones vecinales vienen movilizándose y ganando la calle exigiendo que “se termine con el flagelo de las excepciones”. Ahora, con la campaña electoral en marcha han puesto varias mesas en las calles donde reparten folletos. En los mismos explican la postura frente a la administración Macri.


Un capítulo aparte merece la Ordenanza, sancionada en junio del corriente año, que da lugar a la creación de la Sociedad Anónima con Participación Estatal Mayoritaria (SAPEN) que faculta al Departamento Ejecutivo (intendente) a sellar negocios constructivos, inmobiliarios y de obras públicas. Entre los puntos que no dejan de llamar la atención figura aquel que permite cerrar negocios sin licitación previa, mediante contratación directa. También faculta a la sociedad a realizar negocios (y cuentas bancarias) en otros países.

Días pasados, el bloque del PJ-Frente de Todos presentó una denuncia ante el Tribunal de Cuentas por considerar que dicha Ordenanza violaría disposiciones legales. Al respecto, ampliaremos en próxima nota.


Volviendo a la bronca de Dionisio Pagano, que bien podría ser la voz de tantos otros que sienten que nadie los atiende, asegura que le remitió una carta (entregada en Mesa de Entradas del HCD, el 27 de septiembre) al concejal Diego Enrich, presidente del Bloque Juntos por el Cambio. En la misma le solicitaba “copias de las Actas firmadas por los Concejales, prestando su aprobación o rechazo respecto a las Ordenanzas promulgadas durante el año 2021, referidas a las Excepciones Municipales al COU”. La falta de respuesta por parte de Enrich, Pagano la entiende como algo ligado a la “poca voluntad de transparencia que reina en el HCD”.


Cuando estas cuestiones expresadas por distintos sectores sociales y políticos de la comunidad se manifiestan, es donde surge la pregunta de cuál es el rol de los Concejos Deliberantes. Especialmente cuando las mayorías absolutas dejan, o impiden, que las minorías tengan una voz o se les cercene la posibilidad de dar debate en el recinto.


Sin temor a exagerar, si hoy día el Concejo Deliberante de Vicente López cerrara sus puertas, seguramente la comunidad no se enteraría. Queda claro que de ser así, se estaría ante un escenario lamentable. Pero también es cierto que una mayoría automática (legítima y ganada a base del voto popular) como la que tiene la derecha local, deja cojo al resto de las fuerzas políticas y sociales que buscan expresarse. A más de 35 años de la restauración democrática, tal vez habrá llegado la hora de comenzar a buscar variantes y alternativas para definir nuevos caminos de representatividad popular. Mientras tanto, el voto continuará siendo el mejor disciplinador social. Lo que no implica que el triunfo sea garantía o sinónimo de que la verdad se ubique sobre un solo lado de la vereda. Si la arrogancia y soberbia que suele generar el poder continúa reinando por imperio de una población que elige el confort antes que apelar a la capacidad de interpelar a sus dirigentes, pues entonces, difícilmente la realidad cambie. Queda claro, a la luz de los acontecimientos, que la tolerancia y el respeto en la diversidad no son atribuciones que practique Juntos por el Cambio.