Macri, en qué quedamos, ¿las excepciones son corruptas o no?

Así lo dispuso el Concejo Deliberante a través de la mayoría de Juntos por el Cambio en beneficio del colegio San Andrés. La institución vende el predio de Olivos donde el municipio permitirá la construcción de tres mega torres. A cambio, los empresarios construyen un paso bajo nivel y ceden (comodato) por 25 años edificio escolar. Malestar vecinal, rechazo opositor. ¿Rol de los Concejos Deliberantes?


Por:Tano Armaleo.- “Las excepciones son corruptas e injustas”, palabras más palabras menos decía el por entonces candidato a intendente Jorge Macri cuando del otro lado tenía a Enrique “Japonés” García que regía los destinos del municipio de Vicente López. Esto sucedía en el 2011 cuando el festival de excepciones municipales, en este distrito, eran habituales. Las ordenanzas de excepción eran tantas y tan groseras, siempre en beneficio de grandes empresas constructoras, que terminaron siendo normales. Seguramente las persistentes denuncias y movilizaciones de un puñado de vecinos, y otros factores más por cierto, contribuyeron a la derrota de García. Jorge Macri entusiasmó a muchos desprevenidos vecinos y vecinas asegurando que él acabaría con las excepciones. De poco y nada sirvió que, en plena soledad informativa, medios como Lo Nuestro desnudaran que aquel canto de sirena se desvanecería rápidamente si Jorge Macri llegaba a la intendencia.



La ira, ingenuidad, buena fe y enceguecimiento de muchos y muchas votantes lo llevaron al triunfo electoral; y lo ratificaron en otras dos oportunidades más, 2015, 2019. No sólo no se interrumpieron las excepciones sino que continuaron viento en popa. De 350 grandes excepciones aprobadas por el Concejo Deliberante a pedido del intendente García, Jorge Macri en pocos años logró pisar las 500. Así lo revelaba un importante grupo de vecinos y dirigentes políticos en el 2018 durante un encuentro en la Parroquia Santo Tomás Moro de Vicente López –ver nota completa en siguiente link: Jorge Macri: el pasado lo condena, el presente también.


“Las excepciones son corruptas por definición, en mi gestión se terminan”, insistía Jorge Macri en plena campaña (2011). Pasaron casi 10 años de aquella apuesta y nuevamente el Concejo Deliberante aprueba otra grosera excepción. esto sucedía el pasado jueves 17 de diciembre.En este caso, en beneficio del colegio San Andrés de Olivos. Una de las instituciones educativas de las más caras de la Argentina donde las cuotas se valoran en dólares.


De este modo, con la anuencia del HCD, lo que le da un marco de plena legalidad -dicho cuerpo legislativo tiene facultades para materializarla-, sólo que en este caso sin el voto de la oposición -PJ-Frente de Todos-, el intendente logra dar paso a un mega negocio inmobiliario que implica la construcción de tres grandes torres en una barriada poblada de otras grandes torres, en su gran mayoría construidas oportunamente mediante excepciones. Seguramente, la gran mayoría de los habitantes del barrio desconozcan que sus viviendas también fueron construidas bajo el paraguas de Ordenanzas de Excepción. Y esto, de por sí, resulta positivo a la hora de tomar conciencia ciudadana de que cuando a uno le llega el agua al cuello, seguramente en el camino hubo cientos que cayeron en el intento de sobrevivir, de resistir.


“La isla”, como algunos de los vecinos denominan al residencial barrio de grandes y lujosas torres, hoy se ve sacudida por una impronta que no estaba en los cálculos de muchos de ellos y ellas. Se ven defraudados y engañados por un intendente al cual votaron. Así lo salieron a expresar mediante redes sociales y al solicitar el apoyo de agrupaciones vecinales claramente contrarias a la impronta urbanística que despliega el jefe comunal. Por lo pronto, rescataron como positivo que el bloque del Partido Justicialista-Frente de Todos rechazara el proyecto.


Acerca de Proyecto

Serán 3 mega torres, en su mayoría de 100/120 mts.2, rodeadas de inmensos jardines, cocheras, y todos los servicios de lujo que uno pueda o no imaginar. Incluido una suerte de centro comercial y oficinas. En tren de especulaciones, en “la isla” argumentan que un tal Salaya Romera, funcionario municipal, sería, en realidad quien alentó desde los escritorios el millonario negocio.


De acuerdo con la ordenanza aprobada, votada por la bancada de Juntos por el Cambio en su totalidad, a modo de canje, el colegio ofreció ampliar la calle Nogoyá y construir un paso bajo nivel en las inmediaciones de las calles Pelliza y vías del Mitre. La intención es descomprimir el caos vehicular que se podría generar una vez que más de 3000 personas ingresen a sus viviendas. Si bien la Ordenanza en cuestión, sancionada luego de aprobarse el Presupuesto 2021 y cuando nadie de la oposición imaginaba lo que vendría –Lo Nuestro lo había anticipado en la jornada previa-, asegura que se realizó el debido estudio de impacto ambiental, el mismo no fue hecho público.


Así como los empresarios prometen construir un paso bajo nivel en un plazo no mayor a 360 días, tal cual reza la Ordenanza, caso contrario se la deroga, también ceden en comodato y por 25 años el edificio de la calle Sáenz Peña 687/691, esquina Rawson, donde funcionaba la escuela. Son 2227 metros cuadrados, 12 aulas “donde la municipalidad podrá gestionar proyectos educativos, deportivos, culturales, de interés para la comunidad”, siempre dentro del plazo de 25 años. Luego, el edificio volverá a la escuela San Andrés donde seguramente podría continuar con actividades educativas o bien venderlas para nuevas torres. Hay otro edificio, también ubicado sobre S. Peña lindante con las vías del Tren de la Costa, y nada dice la Ordenanza si también ingresa en el comodato.

Foto: Frente del colegio, calle S. Peña, que la empresa le presta (comodato) por 25 años al municipio


Si la excepción fue rechazada por el PJ-Frente de Todos por la propia arbitrariedad e injusticia que esto acarrea a la hora de que todos los ciudadanos deben tener y gozar de los mismos derechos ante la ley, en este caso ante Ordenanzas de Excepción que siempre son rápidas de concretar para los grandes inversores y negativas para el individuo de a pie, no menos cuestionable fue el comodato que le ceden al municipio. “Esto no es un barrio cerrado con viviendas de baja altura, no, nada que ver, Macri va a permitir la construcción de una miniciudad en una zona que de por sí ya está saturada de edificaciones y con infraestructura deficitaria en agua y red cloacal”, confía ante Lo Nuestro Néstor Bachés, vicepresidente del PJ-Frente de Todos de Vicente López, que desde hace años es parte activa de cuanta marcha y negativa a otorgar excepciones de este tipo se refiere. “Además- agrega- el comodato es una verdadera afrenta y falta de respeto, te regalo un millonario negocio y a cambio me prestan un edificio por 25 años, todo mal, esto es el macrismo, todo se reduce a negocios”. Por su parte, y a instancias del PJ-FdT, el bloque de concejales hizo público un escrito –vía redes sociales- cuestionando la mencionada Ordenanza.

Por su parte, el concejal Marcelo Chocarro, quien supo ser parte activa del bloque de JxC hasta el 2018, también salió a cuestionar la ordenanza. “Esto no admite la más mínima discusión”, señala el concejal hoy enrolado en las filas de Espert para agregar “que acá se avanza sobre el interés general, no hubo consulta con los vecinos”.


Por su parte, Agrupaciones Vecinales de Vicente López, además de recodarle al jefe comunal que “en sus tres períodos van más de 500 excepciones”, dicen: “gente” lo votó, es cierto, un número importante (casi 60%) lo hizo, pero eso no le da licencia social para destruir nuestra calidad de vida”. “Esa “urbanización especial” permitirá construir -donde no se puede– tres torres de 20 pisos, emprendimientos comerciales y oficinas administrativas de “densidad alta””, argumentan desde Agrupaciones vecinales que nuclea a diversas organizaciones locales. En el escrito al cual accedió Lo Nuestro, las Agrupaciones detallan que : “el hecho de que en el pasado lo hayan “distorsionado”, colapsado, con emprendimientos inmobiliarios por excepciones, no da licencia para seguir colapsando el lugar y dañando más aún la calidad de vida de sus vecinos y vecinas. Recordemos que la zona en cuestión –conocida como “la Isla” porque es como un islote de altos edificios en medio de una zona residencial– padece el colapso de cloacas, de energía eléctrica, de tránsito y estacionamiento y de alta contaminación visual”.


Detrás de esta nueva excepción subyace un tema de fondo que es el rol de los Concejos Deliberantes en una Argentina que lleva 37 años viviendo en democracia y se debe un debate amplio y profundo al respecto. ¿Los Concejos Deliberantes realmente expresan la voluntad popular?, ¿Tiene la comunidad verdadera representatividad?, ¿Qué rol tienen las minorías cuando las mayorías no abren paso a iniciativas y propuestas surgidas de las primeras?, ¿No habrá llegado la hora de buscar nuevas plataformas de participación popular que verdaderamente expresen el sentimiento y latir de las calles?, son, simplemente, algunas preguntas que surgen, y sin ánimo de profundizar al respecto.

Desgraciadamente, así como están configurados los HCD, los municipios podrían seguir operando aún si estos ámbitos parlamentarios estuviesen cerrados. Sólo que este tipo de “corrupción”, como definía Jorge Macri a las excepciones, no alcanzaría mucha notoriedad si no fuera por el rol opositor; y la movilización vecinal. Aún cuando muchas veces son cooptados y comprados por los oficialismos, el rol opositor es fundamental. Es ahí donde una comunidad organizada cobra valor a la hora de construir diques de contención frente a estos atropellos.

300x250.gif
350x320 junio.gif