Paro docente: el reflejo de un país en crisis
- hace 3 minutos
- 2 min de lectura
Impulsado por el gremio docente de CETREA para la jornada de hoy, lunes 3 de agosto. Fuerte adhesión nacional de otras entidades sindicales.

El paro nacional dispuesto por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) para la jornada de hoy, lunes 3 de agosto, sumó a vastos sectores de la comunidad educativa nacional. Lo que viene a ratificar, en gran medida, que la crisis socio-económica generada por el modelo que impulsa Milei junto a sus socios del PRO y la UCR no vino a beneficiar a los sectores medios, de la producción nacional y al mundo del trabajo. El contundente paro así lo pone de manifiesto.
Un paro que sumó a la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de La Plata (Adulp) impactando, de este modo, en los colegios del sistema preuniversitario y en las cursadas anuales de las carreras universitarias de las 17 facultades de la UNLP.
También la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC) se plegó al paro nacional de CTERA.
El paro docente convocado por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) responde principalmente a la falta de convocatoria a la paritaria nacional, la pérdida de poder adquisitivo y el recorte de fondos educativos.
Paritarias, vale recordar, que el gobierno nacional prohíbe definir por arriba de la inflación: Debido a este criterio los salarios corren por detrás de la inflación y más todavía de los precios de góndolas. Producto de dicho cuadro, la gente no llega a fin de mes. Y mucho más de 5 millones de argentinos se encuentran seriamente afectados: son morosos del sistema bancario y financiero. Y nada augura que puedan salir de semejante encerrona a la cual los metió el gobierno nacional.
Paralelamente a este cuadro de situación, el gobierno nacional presionó al gremio y recordó la prohibición que fija la nueva ley laboral: exige que el 75 % de los docentes concurran al establecimiento. Esto, al decir de los profesionales de la educación, es la resultante de un "gobierno autoritario que montado sobre una ley cercena derechos y principios básicos democráticos"














