No se puede tapar el sol con las manos
- 15 jul
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El ingenio popular no descansa, los colectiveros tampoco.

Foto enviada por Raúl, vecino de Munro
A pocas horas de que la Selección Nacional salga a la cancha a disputar el gran partido contra Inglaterra, el ingenio popular, la imaginación, la historia, los ADN y, sobre todo, la memoria colectiva no descansan. Tampoco los colectiveros, en este caso de la línea 343 que colgó una terrible bandera con la frase “Inglaterra la concha de tu madre”.
Semejante apuesta no hace más que contradecir aquello que esto es un partido más. Es “El Partido”. El partido que reivindica pasado, a los “pibes de Malvinas” como dicen los jugadores y la tribuna, y ratifica que más allá de la postura del gobierno de Milei, la gente, la comunidad, la población, no confunden gordura con hinchazón. No entregan convicciones.
Mucho menos soberanía. Y, sobre todo, sabe la tribuna que la violencia no está de ese lado. Muy por el contrario, la ofrecen quienes detentan poder institucional y a base de palos y gases opacan festejos y dañan a jubilados. Claro, no es una guerra. Claro, es un partido, tal vez el más relevante en materia sociológica y deportiva.















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