Mientras se entrega a Clarín, Milei elimina fondos destinados a radios comunitarias para dárselos a medios afines al gobierno
- 4 feb
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Así se interpreta luego de que el ENACOM eliminó el Fondo de Fomento Concursable para Medios de Comunicación Audiovisual (FOMECA)

Al igual que el tero (grita por un lado y pone los huevo en otro), el autoritario y violento primer mandatario amenaza -cuestión reprochable por cierto- al grupo Clarín y por debajo de la mesa le entrega el negocio de telecomunicaciones (la fusión con Telefónica) y le inyecta dinero vía pauta publicitaria. Mientras esto sucede y medios y operadores periodísticos afines al gobierno reciben millonarias pautas oficiales, los denominados medios comunitarios, barriales, regionales, son castigados duramente. En el mismo plano de castigo se ubican Pymes y productores regionales. Sin embargo, la sumisión social es tal grande y la oposición tan mediocre que el gobierno goza de buena salud.
Según se conoció, el interventor del Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), Juan Martín Ozores, eliminó el Fondo de Fomento Concursable para Medios de Comunicación Audiovisual (FOMECA) y lo reemplazó por el Fondo para la Promoción de Proyectos Audiovisuales (FOPROA), a través de la Resolución 11/2026. De este modo, la medida tiende a beneficiar con dinero del Estado a medios comerciales, muchos de ellos vinculados a la ultraderecha gobernante.
Desde la Coordinadora Nacional de Televisoras Alternativas (CONTA) denuncian que es una estrategia para “beneficiar a medios afines”, ya que “incorpora a los medios con fines de lucro, abriendo la puerta para que las empresas del sector reciban financiamiento estatal bajo una falsa igualdad de condiciones”, que desconoce las asimetrías estructurales entre los proyectos sin fines de lucro y los conglomerados mediáticos concentrados, atentando contra la pluralidad de voces y favoreciendo la concentración mediática.
De este modo, y una vez más, el gobierno nacional ratifica su compromiso en atender a grandes sectores de la economía que se ven beneficiados con el modelo imperante: “teoría del derrame”. La misma que argumenta que cuando los grandes empresarios satisfagan sus requerimientos comerciales, el dinero que les sobra será derramado al mundo del trabajo. La realidad mundial desmiente dicha teoría.
De este modo, y tras conocerse la medida del ENACOM, se confirma aquello que está comenzando a circular en las calles: el gobierno les saca a los pobres para beneficiar a los ricos.
















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