Frente a la maldad libertaria y ante la falta de obras, Julio Zamora atiende el peligro del “Super Niño”
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El gobierno municipal intensifica tareas para mitigar los efectos de un irrefutable cambio climático que produce daños y muertes a nivel mundial.

El cambio climático está afectando a vastas zonas del planeta. El hombre mete mano y las consecuencias están a la vista: incendios, inundaciones y miles de muertos. Argentina no escapa al imperio de la naturaleza y a la maldad de individuos y dirigentes políticos, codiciosos e insensibles, que consideran al cambio climático un “invento del socialismo”. Sin detenerse en semejante inconsistencia científica y empírica, el intendente Julio Zamora recurre para enfrentar estas cuestiones, puntualmente al “Super Niño”, a viejas a infalible recetas: abordar la situación con profesionalidad.
En tal sentido y advertido del riesgo que el “Super Niño” podría implicar en la población de Tigre, confirmó que el Municipio ya puso en marcha un operativo preventivo para minimizar los efectos de eventuales lluvias intensas, crecidas e inundaciones. Según explicó, se intensificaron las tareas de limpieza de arroyos y desagües, el mantenimiento de las estaciones de bombeo y la actualización de los protocolos de emergencia.
“Venimos trabajando en lo que significa la contingencia de este posible efecto climático. Estamos coordinando el trabajo de todas las áreas municipales para que no nos agarre desprevenidos”, afirmó el jefe comunal, quien destacó que Tigre cuenta con experiencia en este tipo de situaciones por los eventos climáticos registrados en años anteriores.
Dentro de este orden, el intendente peronista volvió a reclamar obras hidráulicas para el distrito y cuestionó una intervención realizada aguas arriba, en Malvinas Argentinas, al considerar que podría incrementar el caudal de agua que llega a barrios como Ricardo Rojas y Las Tunas. “Primero se tendría que haber hecho la obra en Tigre, que es el tramo final de la cuenca, y después aguas arriba”, sostuvo.
En ese contexto, el intendente aseguró que el Municipio presentó un reclamo administrativo ante el Gobierno bonaerense y advirtió que la falta de infraestructura continúa siendo una de las principales preocupaciones. Además, reveló que no hubo contactos con el Gobierno nacional para coordinar una eventual asistencia ante una emergencia climática.
Las expresiones del jefe comunal toman cuerpo toda vez que el gobierno nacional, además de eliminar las obras púbicas, le adeuda a la provincia de Buenos Aires cerca de 20 billones de pesos en concepto de impuestos y obras. Dinero que, al decir del gobernador, afecta la atención de prestaciones de servicios a 17 millones de bonaerenses.
Finalmente, Zamora pidió a los vecinos mantenerse informados sin caer en la alarma. “Queremos llevar tranquilidad porque estamos atentos, pero sabemos que se puede dar una inundación. Tenemos la experiencia para afrontar una situación de estas características, aunque no sabemos cuál será la magnitud del fenómeno”, concluyó.














