¿Es la libertad, carajo?: la inversión educativa, la peor de los últimos 25 años
Análisis de datos presupuestarios presentados por el gobierno nacional así lo revelan.

En nombre de la libertad, el gobierno que regentea el autoritario y violento presidente Milei está “destruyendo el Estado desde adentro” incluyendo a millones de personas que se ven perjudicadas por dicho modelo. Así como más de 22.000 PyMes debieron cerrar sus puertas, 25.000 comercios barriales se vieron obligados a bajar las persianas y 300.000 personas se quedaron sin trabajo, producto del modelo ideológico libertario, otra área seriamente afectada es la educativa. Así lo indica el Presupuesto 2026 presentado y aprobado por el Congreso. Es la peor y menor inversión educativa de los últimos 25 años.
El modelo libertario beneficia, como se observa, a los ricos, a los que más tienen: bancos, financieras, agroexportadores, explotación extractivista e industria pesquera. En este esquema político, el que trabaja, produce, cura y educa queda marginado. Es víctima del modelo.
En materia educativa, el gobierno nacional eliminó el Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), que representaba entre un 8% y un 15% de los salarios, en diciembre de 2023. Producto de esta decisión política, provincias y municipios -es decir, docentes- dejan de percibir dicho fondo. También se redujo un 47,7% la inversión educativa entre 2023 y 2025: se invertirá el 0,75% del PBI en educación, por debajo de 2024 (0,88%) y la mitad de lo destinado en 2023. Entre 2023 y 2025, los fondos nacionales para la educación obligatoria cayeron un 76,5%. La inversión en infraestructura educativa se redujo 58,5%, el presupuesto para las universidades cayó 29,4%. Los salarios docentes cayeron 19% en promedio a nivel nacional. Los recortes destruyeron décadas de inversión. INTI: -45%; CNEA: -43%; INTA: -35%; Servicio Meteorológico Nacional: -33%. Los salarios reales de docentes universitarios cayeron 33% y los de investigadores, 37%. El cierre de convocatorias para nuevos proyectos anticipa una acelerada fuga de cerebros. Con los 350 millones de dólares que el gobierno resignó en beneficios a bienes suntuarios podría haberse financiado el CONICET por años.
Ante semejante panorama, claramente dañino para el que produce y trabaja, el presidente de la Cámara de Comercio, Mario Grinman, aseguró que el modelo de Milei “tira a millones de argentinos a la banquina”. En la misma sintonía, entidades empresariales como AEA y la Unión Industrial Argentina (UIA) salieron a cuestionar públicamente lo gravoso del modelo al asegurar que “sin industria no hay país”.














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