El "mercado" presiona para reducir horas de trabajo, el sindicalista Pirillo le sale al cruce

Por ahora, es la UIA, los mercados, que viene con el proyecto en mano. Empero, otras voces, por caso, sindicales, temen que esto lleve, por ejemplo, a la eliminación de horas extras y demás beneficios. Para el dirigente sindical “el problema es el desempleo y la inflación, no las horas de trabajo”.

Foto archivo: Delegados municipales de todo el país en la puerta del municipio de Vicente López


Queda claro que la pandemia encontró al capitalismo con la guardia en alto. Aquello por lo que tanto venía trabajando y presionando, y extorsionando como se ve a nivel mundial, por caso, teletrabajo, destruir el movimiento sindical, lo está concretando. En el plano local, los empresarios acaban de tirar sobre la mesa la reducción de las horas laborales. Tema que no pocos países analizan y debaten, siempre con la idea de buscar y procurar mejores horizontes de vida para la población. Esto requiere crear espacios y tiempos para el disfrute, para que el ocio el cual podría disponer el trabajador a partir de la reducción de horas de trabajo, sea un escenario de placer y no angustioso por no llegar a fin de mes. En el orden local, la UIA tiró la idea y rápidamente no pocos dirigentes sindicales salieron a morderle la yugular. Temen que detrás de la reducción venga la baja salarial. Al respecto, el Secretario General del Sindicato de Trabajadores Municipales de Vicente López, Víctor Pirillo insiste en que bajar las horas de la jornada laboral ahora obedece “a intereses electorales o a contubernios con empresarios”.


El dirigente sindical propone “elaborar un programa gradual de empleo que involucre al Estado y a los empresarios tanto grandes como pymes; con metas bien claras y acotadas en el tiempo”.

Cabe recordar que la CGT no mostró criterio unificado al respecto. Más bien hubo rechazo ante el temor de que todo sea una encerrona de la UIA con el objeto de que el trabajador termine perdiendo ingresos. Por su parte, el diputado nacional Hugo Yasky, de la CTA y el bancario Sergio Palazzo, candidato a Diputado nacional por el Frente de Todos, prometieron presentar proyectos de reducción de jornada laboral sin que esto implique reducción salarial.


Ante dicho escenario, Pirillo aseguró que “bajar las horas en el contexto actual de desempleo e inflación, es para que las patronales estanquen los salarios, en el mejor de los casos, o terminen bajándolos que es lo que seguramente sucederá”.


“Antes de bajar las horas de trabajo es preciso resolver el tema del desempleo, desde esta óptica propone un programa gradual y progresivo de reinserción laboral con todos los actores de la económica nacional; en vez de poner en jaque arbitraria e inconsultamente derechos adquiridos de los trabajadores y sus convenios colectivos”, dijo el Secretario Gral. de los Municipales de Vicente López.


Pirillo propone un programa mediante el cual “el sector empresario se comprometa a emplear a determinada cantidad de desempleados”, a capacitarlos en el lugar de trabajo y así a cambio “el Estado subsidie una parte importante del salario y las cargas laborales”. Además les “garantice el transporte a los trabajadores reinsertados con una SUBE” especial subsidiada con el fin de solventar el viatico de estos; también un seguro de garantías de indemnización mixto a cargo de las patrolanes y el Estado".

La propuesta del sindicalista de Vicente López es “elaborar un programa gradual de empleo que involucre al Estado, a los empresarios tanto grandes como pymes, con metas bien claras y acotadas en el tiempo”.

“Esto es un esbozo general. Los técnicos deben encargarse de que los números cierren. Pero primero la idea es apuntar a estabilizar el empleo, porque con este último resuelto es la única manera en la que la baja de la jornada implicaría un beneficio para el trabajador. Lo demás es demagogia” disparó el municipal.

“Un programa de esta naturaleza es viable porque el Estado ya demostró, en plena pandemia con el IFE, comprometiendo casi un punto del PBI, y otros fondos que dirigió a sectores que dejaron de producir, por lo tanto hay recursos que se pueden incrementar y usar para devolverle la dignidad al trabajador reinsertándolo en el mundo del trabajo” explicó Pirillo y aclaró: “Se debe hacer en un lapso determinado no menor a un año, que permita analizar los resultados”.


Otra cuestión que preocupa al sindicalista de Vicente López es la inflación descontrolada. Para Pirillo si se baja la jornada laboral y se mantienen los sueldos estáticos en un contexto inflacionario, en las paritarias los empresarios van a asimilar la situación a un aumento de sueldo de hecho “y los salarios van a quedar congelados en el tiempo”. “Por ejemplo, si a los tres turnos se le reducen 2 horas, se genera un turno más de 6 horas, ¿qué Pyme va a pagar ese turno nuevo (salarios, cargas, etc.) en este contexto?”.

Pirillo también se pregunta cómo quedarán la posibilidad de horas extras, el refrigerio, la manutención del lugar y los turnos, si el empleador debe reorganizar la producción y las tareas administrativas conexas, ante el cambio en la jornada laboral. “Esto puede desembocar en un daño moral y material al trabajador” advierte el sindicalista. Asimismo, tampoco está claro si el sector del trabajo cumple las 48 horas semanales que estipula la legislación laboral. En esta línea el sindicalista cita un estudio realizado por la Bolsa de Comercio de Córdoba, según el cual en pandemia la jornada laboral efectiva promedio del sector privado hoy en día alcanza las 36 horas semanales.


En resumen el sindicalista integrante de la FESIMUBO que conduce Rubén García y del Frente Sindical que responde a Pablo Moyano, sostiene: “el problema es el desempleo y la inflación, no las horas de trabajo”. Y sentenció nuevamente “como toda propuesta, la reducción horaria debe ser debatida profundamente, respetuosamente, pero con la participación de las bases y en el seno de la CGT”.