El amor es más fuerte que la crueldad: misa homenaje al Padre "Pancho" Soares, fusilado por la dictadura cívico-militar
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Al cumplirse 50 años de su asesinato. El intendente peronista Julio Zamora participó de la ceremonia.

Los estragos y daños ocasionados por la dictadura cívico-militar del 76 que, con el objeto de imponer un modelo neoliberal, recurrió al terrorismo de Estado, el terror y la desaparición y fusilamientos de personas aún pesa en la conciencia popular. Cada uno de esos 30.000 desaparecidos por aquel régimen tuvo no pocas víctimas en la Zona Norte. Entre ellas el padre Francisco "Pancho" Soares, fusilado el 13 de febrero de 1976, víctima de los grupos parapoliciales de la Triple A que luego actuaron bajo la dictadura.
Continuando con el camino de Memoria, Verdad y Justicia, el gobierno municipal de Tigre, con el intendente peronista Julio Zamora a la cabeza, estuvo presente en la ceremonia religiosa que homenajeó la figura del sacerdote. El acto se llevó adelante en la parroquia Nuestra Señora de Carupá. El homenaje estuvo encabezado por el Obispo de la Diócesis de San Isidro, Monseñor Guillermo Caride, lo que marca el compromiso de este sector de la Iglesia con los derechos humanos.
"Durante la ceremonia rememoramos la figura de un sacerdote que cumplió un rol muy importante dentro de la comunidad, ayudando a los que más necesitaban. El Padre Pancho es un ejemplo de compromiso social y fe. Este día nos permite volver a reflexionar sobre el período más oscuro de nuestra historia", expresó el jefe comunal.
Francisco Soares fue miembro del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo y tuvo un papel activo en su comunidad al acompañar a los trabajadores. Fue asesinado por los grupos parapoliciales de la Triple A, el 13 de febrero de 1976 en la parroquia Nuestra Señora de Carupá, como consecuencia de sus denuncias a los secuestros y apremios ilegales contra los obreros.
El director general de Derechos Humanos, Alejandro Rumberger, dijo: "es una fecha importantísima por todo lo que produce el Padre Pancho. Reconstruir la memoria y entender la lucha de los trabajadores de esa época como también la participación de él en su comunidad es fundamental para este presente. A través del intendente Julio Zamora estamos realizando cinco murales de Soares y apoyando la mantención de las iglesias".
Cabe destacar que el intendente Zamora acompañó la inauguración en 2021 del Espacio para la Memoria Padre “Pancho” Soares, ubicado en el predio de la parroquia Nuestra Señora de Carupá. Fue construido en articulación entre el Municipio, la comunidad y la empresa Brickell, donde se exponen diferentes objetos que pertenecieron al sacerdote con el fin de rememorar su labor comunitaria.
El Padre Pancho Francisco Soares nació en 1921 en San Pablo, Brasil, y tres años después se trasladó a Buenos Aires. En 1945 es ordenado sacerdote, se nacionaliza argentino en 1963, integrándose a la Diócesis de San Isidro y ese año se instala definitivamente en Carupá.
Poco antes de su muerte había participado en el entierro de delegados sindicales de los Astilleros Astarsa, que fueron secuestrados y asesinados por reclamar mejoras laborales. Tema que aquella dictadura cívico-militar no toleraba ya que instaurar el modelo neoliberal no contemplaba un modelo de desarrollo productivo nacional y mucho menos la sindicalización y la actividad política. El 24 de marzo del 76 fue, en gran medida, el inicio que dieron estas fuerzas claramente antagónicas al sentimiento nacional para desprestigiar la política y la actividad sindical. Tema que, en gran medida, lograron gracias a la complicidad de medios de comunicación y sectores de la derecha nacional. Aquel camino de desprestigio hacia la política volvió a encontrar en quien en la actualidad regentea los destinos del país, al mejor “empleado” a la hora de destruir el andamiaje político.
El padre Pancho y millones más lucharon para evitar aquella cultura de la individualidad y de la falta de solidaridad. Seguramente, él y esos 30.000 que hoy no están, nunca imaginaron que la crueldad podría ser parte de la agenda de un presidente constitucional.















