Día del ACV: ¿cuáles son las señales de alarma?, Messi lo explica
La provincia advirtió sobre su mayor detección en jóvenes. Por qué es clave consultar enseguida y qué hábitos permiten evitarlos

En el del Día Mundial del Accidente Cerebrovascular (ACV), que se conmemora todos los 29 de octubre, el ministerio de Salud bonaerense, Nicolás Klepak advirtió que “esta enfermedad se diagnostica cada vez con más frecuencia en personas jóvenes”. Las condiciones de vida actual, la hipertensión, el colesterol alto y la diabetes no controladas “constituyen los principales motivos que desencadenan estos eventos” consideran los profesionales de la salud.
Dentro de este marco, el médico y coordinador de la Red Provincial de ACV, Leandro Tumino y la Directora de Gestión Hospitalaria, María Mercedes Biasotti, destacaron que, en el sector público de la salud, la capacitación de los profesionales sumada a la compra de tomógrafos, resonadores y angiógrafos “permitió crear, en los últimos años, Unidades de ACV de alta complejidad en los hospitales San Martín de La Plata, Alende de Mar del Plata y Balestrini de La Matanza.”.
Factores de riesgo
El sedentarismo, el tabaco, los consumos excesivos de alcohol, drogas y alimentos ultraprocesados sumado al estrés crónico, los problemas económicos para llegar a fin de mes y la incertidumbre laboral son algunos de los factores que, según los especialistas, inciden en el aumento de los ACV en personas jóvenes.
Desde la cartera sanitaria señalaron que los accidentes cerebrovasculares, también llamados stroke o ictus, son una enfermedad muy frecuente, primera causa de discapacidad y una de las principales causas de muerte.
“Ocurren cuando una parte del cerebro no recibe la sangre necesaria para suministrar oxígeno y glucosa a las neuronas, estos nutrientes son la única fuente de energía”, precisó Tumino. Y diferenció entre los ACV isquémicos, que suceden cuando una arteria se tapa -generalmente debido a un coágulo-, y el ACV hemorrágico, que ocurre cuando una arteria se rompe.
Cualquiera sea el caso es clave identificar sus señales y concurrir al hospital lo antes posible: “El tiempo es fundamental ya que sólo contamos con 4 horas y media desde el inicio de los síntomas para administrar el tratamiento específico que permite destapar la arteria o controlar el sangrado y lograr un buen pronóstico”, explicó Tumino.
Pablo Santana (49) lo vivió hace un año y se dio cuenta de inmediato. “Estoy teniendo un ACV”, le dijo a un compañero de trabajo con el que estaba conversando. Confundido por su serenidad, el colega le preguntó “¿Me estás cargando?”
MESSI lo explica
Para que nadie lo olvide, Tumino, el coordinador de la Red Bonaerense de ACV enumeró las señales que permiten identificar un accidente cerebrovascular con cada una de las letras de apellido Messi:
M de Movimiento: si sospechamos que alguien tiene un ACV, pedirle que mueva o levante los brazos. Si alguno cae o no lo puede levantar se está ante una señal de ACV.
E de Expresión: pedirle que sonría y observar que la expresión facial sea simétrica. Si uno de los lados no responde es una señal.
S de Saber hablar: pedirle que repita la frase “El sol brilla hoy”. Si no puede hacerlo es una señal de ACV.
S de Sensibilidad o estabilidad: si la persona tiene la mitad del cuerpo dormido, pierde el equilibrio o presenta dolor de cabeza muy fuerte, también puede ser una señal de ACV.
I de Imprescindible llamar a emergencias: si se detecta una o más de una de estas señales es imprescindible llamar o concurrir al sistema de salud cuanto antes.
¿Por qué es tan importante el tiempo a la hora de asistir un ACV? Tumino explicó que “sólo contamos con 4 horas y media desde el inicio de los síntomas para administrar el tratamiento específico que permite destapar la arteria en el caso del ACV isquémico. En el caso del ACV hemorrágico, cuando antes logremos controlar el sangrado mejor será el pronóstico”.
La gran mayoría de las personas con ACV se va a beneficiar con una consulta lo antes posible. Una vez que se llega al hospital es necesario hacer el diagnóstico de certeza con una tomografía.
El 80 por ciento de los accidentes cerebrovasculares se pueden prevenir y esto se logra con el control de los factores de riesgo: tratamiento de la hipertensión arterial, diabetes o colesterol alto, actividad física regular, dieta saludable rica en frutas y verduras, disminución de la ingesta de sal y productos ultraprocesados y abandonando el hábito tabáquico.
Para evitar un stroke, agregó Tumino, “se requieren controles médicos periódicos que permitan diagnosticar y tratar estas enfermedades que suelen ser silenciosas por largo tiempo”.















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