Vecinos continúan reclamando al municipio por más y mejor servicio
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La empresa Micro Ómnibus General San Martín (MOGSM) S.A padece la crisis y ésta es trasladada a trabajadores y vecinos que se ven perjudicados al momento salir a trabajar.

El malestar vecinal es recurrente. Entendible ya que no encuentran respuesta por parte del gobierno municipal, primera puerta donde el vecino suele golpear cuando temas que consideran locales requieren soluciones. En este caso se trata de los recortes de servicios y la modificación de recorridos de la empresa Micro Ómnibus General San Martín (MOGSM) S.A, implementado, cabe recordar, en el 2025. Lo que no pocos vecinos intuían que la medida podría ser temporaria la realidad los puso en vereda: miles de personas se quedaron sin la tradicional conectividad.
“Trabajo en Olivos, antes me tomaba un solo colectivo y caminaba, desde que cambiaron el recorrido tengo que tomarme tres, se entiende, esto es más plata que sale de mi bolsillo”, explica Claudia ante Lo Nuestro quien dice ser usuaria diaria de la línea 707.
El conflicto en dicha empresa es gremial y comercial. Y tiene largo proceso. Por un lado, trabajadores que debieron tomar no pocas medidas de fuerza para reclamar salarios adeudados y mejores condiciones laborales. Esto se vivió claramente durante el 2025, por caso. A esto se le suma que los subsidios que el gobierno nacional entrega a empresas de transporte no logran cubrir el normal funcionamiento de la empresa. Para que esto suceda, el boleto debiera duplicarse, cuanto menos. Así lo expresan los empresarios del transporte público. Si bien desde la llegada del gobierno de Milei el valor del boleto se duplicó, no menos cierto es que la inflación y tarifazos en materia de combustibles y servicios “nos pone en franca desventaja”, argumentaban desde la Cámara del Transporte cuando el conflicto estaba en la calle.
De aquel momento a la actualidad, las mejoras no llegaron. Tanto para el colectivero, los empresarios que reclaman liberacion de precios o subsidios acorde a la realidad y, fundamentalmente, para el vecino que exige mayor compromiso por parte del municipio que, aún no teniendo potestad administrativa sobre el área, se le carga el San Benito.













