Tigre entre la afrenta vecinal y la construcción de Memoria, Verdad y Justicia

El programa “Esquinas de la Memoria”, promovido por el municipio, homenajeó a Mario Bonarino Marras y Martín Mastinu, víctimas del terrorismo de Estado. La contracara la constituye la calle Ricardo Ubieto


Una vez más, el municipio de Tigre hace camino al andar. En este caso, lo hizo al reivindicar la memoria de dos militantes y vecinos asesinados por la dictadura cívico-militar del 76: Bonarino Marras y Martín Mastinu. La contracara la constituye que, en este mismo distrito, el fallecido intendente Ricardo Ubieto - ocupo la intendencia en aquellos años de muerte y terror-, hoy tiene una calle que lleva su nombre gracias al partido Acción Comunal. En Tigre hay cerca de 160 vecinos y vecinas desaparecidas durante ese periodo.


Sin embargo, desde la llega de Sergio Massa, y también bajo la impronta del intendente Julio Zamora el camino de Memoria, Verdad y Justicia es un ejercicio cultural constante. De ahí la importancia del acto homenaje a las figuras de Mario Bonarino Marras y Martín Mastinu,


Así fue como autoridades municipales se hicieron presentes en la intersección de calles Gelly y Obes y Canadá, El Talar, para instalar una “nueva señalización para reivindicar la memoria de los trabajadores navales que sufrieron la dictadura cívico-militar”.

El señalamiento se hizo bajo el programa municipal "Esquinas de la Memoria".


“Fue un encuentro emocionante donde recordamos a dos vecinos de El Talar que sufrieron en carne propia el terrorismo de Estado. El programa ‘Esquinas de la Memoria’ pretende, mediante una señalización, poner en valor quiénes fueron, qué hicieron estas personas por la comunidad y también para que puedan quedar en la memoria del barrio”, expresó el secretario de Desarrollo Económico y Relaciones con la Comunidad, Emiliano Mansilla, y añadió: “Lo que buscamos desde el Municipio es poner un manto de justicia y erradicar la estigmatización de estos casos. Ellos eran trabajadores como cualquiera, que por tener una lucha por mejores condiciones laborales por sus compañeros fueron víctimas de la violencia y la muerte”.


“Esquinas de la Memoria” fue creado mediante una ordenanza en el Honorable Concejo Deliberante local. A través de carteles, son señalizados los domicilios, lugares donde fueron secuestrados o sitios significativos con datos biográficos y la fecha en que fueron desaparecidos aquellos vecinos y vecinas tigrenses, víctimas de la última dictadura cívico-militar.


Al respecto, la subsecretaria de Derechos Humanos y Juventud, Natalia Reynoso, señaló: “Recordamos a dos militantes del movimiento obrero argentino, a vísperas del 49 aniversario de la toma de Astarsa. ‘Esquinas de la Memoria’ busca materializar y humanizar la historia de los 30.000 hombres y mujeres en cada barrio que desaparecieron, contando quiénes fueron. Esta es una iniciativa del Gobierno municipal que genera una empatía muy grande entre vecinos y vecinas, tanto los que conocen a las víctimas como los que no".


Por esas cosas paradójicas o tal vez nada extrañas de la vida de los pueblos, en 1920 dos inmigrantes italianos radicados en el país de la violencia, EE.UU, fueron condenados a muertes por la justicia local por ser militantes políticos; anarquistas. Se trata de Sacco y Vanzetti.

A más de 70 años de aquel acontecimiento, dos militantes que reivindicaban la política y el rol activo de un estado activo y solidario eran asesinados en Tigre. Mastiun y Marra habían nacido en Italia.


Martín "El Tano" Mastinu, era un joven italiano que llegó con su familia a Argentina en la década del 50’ para vivir en General Pacheco. Trabajó como soldador en el astillero Astarsa, donde comenzó su militancia en la Juventud Trabajadora Peronista (JTP). Fue elegido delegado sindical y se convirtió en un gran referente de los navales de toda Zona Norte.


Por su parte, Mario Marras nació en Italia. Luego viajó a la Argentina y trabajó en astilleros de Tigre, donde militó en la JTP en el gremio de los navales. Junto a otros compañeros propuso, a principios de los ’70 y a través de la lucha obrera, mejorar las terribles condiciones laborales que imponía la patronal. El 22 de mayo de 1976, a los 36 años, fue acribillado a balazos en el Delta de Tigre, en el Arroyo Paycarabi.


Durante el acto, las autoridades comunales, junto Viviana Marras, hija de Mario, y Diego, hijo de Martín Mastinu, realizaron el descubrimiento de la señalización y se les entregó un presente alusivo a la nueva señalización a los familiares de las víctimas.


"El nombre de mi padre se lleva siempre en la piel y el corazón, estoy agradecido con el Municipio por este homenaje. Me pone muy contento que el barrio se entere quién ha vivido aquí, quién fue y lo que hizo en su vida. Por lo que me contaron era una gran persona que laburaba y pensaba en sus compañeros", comentó Diego Mastinu. En tanto, Viviana, declaró: “Estoy muy agradecida por lo que hicieron, no tengo palabras para tanta emoción. Ojalá podamos tener la justicia que nos merecemos”.