Sectores del FdT impulsan la candidatura de Daniel Arroyo y Sofía Vanelli echa combustible al tanque

Paralelamente a la labores parlamentarias, la legisladora enciende la maquinaria electoral en un distrito donde Juntos goza de muy buena salud.


Así como la dirigencia de Juntos se encuentra inmersa en una fuerte discusión y feroz interna, todo por una cuestión de cargos, cuestión que también se traduce en Vicente López solo que de manera más silenciosa, no menos interesante es lo que sucede en el Frente de Todos. Por lo pronto, en Vicente López han comenzado una suerte de movimientos tectónicos donde la figura del diputado nacional y vecino de Olivos Daniel Arroyo asoma con firmeza. Aún cuando él se muestra distante de estas cuestiones propias de las internas partidarias.

Arroyo, quien supo ser ministro en provincia y nación (Desarrollo Social), y carga con un prestigio y respeto notorio, no es de esos militantes que bien podría definirse que tiene juego propio o camina o construye política sin consultar. Es parte de una estructura de poder cercana a Sergio Massa. Con estos bagajes a cuesta, es que algunos sectores del Frente de Todos de Vicente López lo consideran como “el mejor candidato que tenemos para enfrentar al macrismo”.


Cierto es que Vicente López, tal vez lo mismo sucede en distrito como San Isidro, sobran caciques, funcionarios que a base de cuidar y defender posiciones sectoriales (y salarios oficiales) pierden de vista el bien común; las necesidades del vecino de a pie. Así es como Vicente López no se caracteriza, desde hace décadas, por construir políticas como parte de un proyecto colectivo. La generosidad y solidaridad no es un bien que sobresalga en estos distritos.


Por eso, algunos y algunas evalúan que la figura de Daniel Arroyo, muy instado y considerado en términos mediáticos, podría actuar como una suerte de catalizador que optimice el camino de unidad y evite la dispersión cuando las candidaturas, en algunos casos, terminan dividiendo.


Por lo pronto, la senadora provincial Sofía Vanelli, pieza tallada en el tablero de Sergio Massa, y distante de toda candidatura viene trabajando con sectores vinculados a un peronismo que bien podría definirse como de paladar negro. Así como el dirigente y ex vicepresidente del PJ local Néstor Bachés, y responsable del reconocido Centro Doctrinario Peronista, es considerado por la legisladora, al punto de convocarlo para interactuar en acciones concretas para la comunidad. Lo propio está sucediendo con Gisela Oliva del MOPEBO, agrupación nacida bajo la tutela del fallecido Aberto “Negro” Oliva, que supo tener, en su momento, fuerte incidencia en términos electorales. Hoy, la legisladora, y el MOPEBO trabajan en temas puntuales de carácter político

.


Quienes conocen de cera a Vanelli aseguran que en ella no está ser candidata a intendenta. “No es una constructora política, ¿se entiende?”, dicen a modo de justificar por qué nunca construyo más allá del propio circulo íntimo. Sin embargo, el simple hecho de que la figura de Arroyo sea tirada en la mesa del Frente de Todos, y aceptada por muchos y muchas como “razonable y viable para enfrentar a la intendenta Soledad Martínez”, estaría llevando a Sofía Vanelli en conjugar el mismo verbo que Sergio Massa: acumular poder para el 2023. Arroyo garantiza dicen conocedores del paño distrital, aún si no ganara, un caudal suprior a la nimiedad electoral con que se viene desempeñando el FdT en este distrito. Esto mismo sucede en San Isidro donde las urnas del Frente no cosechan lo que siembran.