Nuevo espacio de biodiversidad Vicente López

Ubicado en el Paseo del Viento la empresa Syngenta donó árboles, arbustos y flores nativas de diferentes magnitudes que potencian la naturaleza


De la mano de la empresa Syngenta y en coordinación con el municipio de Vicente López, se acaba de inaugurar un nuevo espacio de biodiversidad en el Paseo del Viento, ubicado en el Parque Natural La Lucila. Esto es en las inmediaciones de Pelliza y río de la Plata.


“Este proyecto es el primero de una iniciativa que, esperamos, se replique en el futuro sumando distintos espacios de biodiversidad en las ciudades. Es nuestra intención aportar los conocimientos que ya tenemos a través de nuestra alianza con Conicet y con universidades de varias provincias para aplicar a campo las metodologías en cada una de esas regiones y ahora, lo hacemos con el Municipio de Vicente López”, dijo Mariale Álvarez, directora de Asuntos Públicos, Sustentabilidad y Comunicaciones de Syngenta Latinoamérica Sur, acompañada por le intendenta Soledad Martínez.

Por su parte, la jefe comunal dijo:“Estamos impulsando este espacio con el objetivo de buscar una convivencia entre la naturaleza y la ciudad, que es algo que venimos proponiendo hace varios años. En Vicente López creemos en estas acciones, en trabajar en conjunto entre lo público y lo privado”.


Cómo es un refugio de biodiversidad


El espacio situado en el Parque Natural La Lucila,-en realidad un espacio ganado al río hace décadas- está diseñado “para promover áreas de resguardo y alimentación para más insectos polinizadores en un área que, en esta primera etapa, abarca más de 1000m2. Más adelante, parte del espacio podrá usarse como aula a cielo abierto. Continuaremos desarrollándolo en conjunto”, explicó Guillermo Delgado, gerente de Negocios Responsables y Sustentables de Syngenta Latinoamérica Sur.

La iniciativa tiene como objetivo que los ciudadanos puedan “entender la importancia de contar con estos espacios de biodiversidad en las áreas urbanas y cómo se conectan entre sí, además de colaborar en el incremento de especies benéficas para el ecosistema. A la vez, ayudan a la reducción del carbono y permiten aprovechar la belleza del contacto directo con la naturaleza”, agregó.

El nuevo paisaje “se construye con c

ombinaciones de árboles, arbustos y flores nativas de diferentes magnitudes, formas, comportamientos fenológicos e improntas visuales. A través de plantaciones de especies propias de la zona, que rodean un sendero de corteza de pino de 1,5 metros de ancho, propone un recorrido hacia un abra en la ribera que permite ver el río”, detalló por su parte el paisajista Fabio Márquez, a cargo del diseño del proyecto.