Massa anunció la entrada en vigencia de la Ley de Incentivo a la Construcción

Es un blanqueo de dinero que se encuentra, mayormente, depositado en guaridas fiscales que podría inyectarle a la industria de la construcción cerca de 4.000 millones de dólares


Con el entusiasmo de saber que la construcción (pública y privada) es dinamizador de la economía y generadora de empleo, el Ministro de Economía, Sergio Massa anunció que hoy el Boletín Oficial publico la puesta en vigencia de la Ley de Incentivo a la construcción. Una suerte de blanqueo, en realidad es una prórroga de la ley sancionada en el 2021 por todo el bloque del Frente de Todos y acompañadas por otros sectores políticos. Un blanqueo para que permitirá reingresar dinero depositado en guaridas fiscales a partir de otorgar ciertas ventajas impositivas.


Sergio Massa

@SergioMassa

Hoy la AFIP puso en vigencia el procedimiento de la Ley de Régimen de Incentivo a la Construcción Federal Argentina y Acceso a la Vivienda.

Una herramienta que brinda orden para que el ahorro de miles de argentinos se transforme en trabajo y desarrollo.

📄 http://bit.ly/BoletinOficial-30-8


El respeto, el presidente de la Cámara de Empresas de Servicios Inmobiliarios (Camesi), Mariano García Malbrán, señaló que "la reapertura del blanqueo de capitales puede representar un adicional de inversión privada de entre 4.000 y 4.500 millones de dólares".

"Sin lugar a dudas multiplicará el trabajo y servirá de motor para la reactivación de la construcción y del aparato productivo nacional en general; además de sumar unidades habitacionales en el mediano plazo a un mercado que no logra satisfacer la demanda", afirmó.


En el medio de este tipo de leyes que busca rodaje, queda por definir la manera en que se distribuye la riqueza en un país en que un puñado de gente tiene depositados en guaridas fiscales más de 350 mil millones de dólares producto de la evasión y elusión fiscal. Esto se da dentro de un contexto en que la pobreza pasó del 40 al 37%, escandaloso por dónde se la mire. Lo que demuestra que el problema del país no es la falta de dólares, sino en manos de quienes están, pero, sobre todo, cómo se hicieron de ellos, y cómo se distribuye la riqueza.