Manos del odio arruinaron monumento de Eva Perón

Ubicado en Gral,. Pacheco, Tigre


En coincidencia con los 70 años del retorno de quien fuera tres veces presidente constitucional de los argentinos, Juan Domingo Perón, y a horas del acto que el Frente de Todos lleve adelante en el estado único de La Plata donde la Cristina Fernández será la única oradora, el monumento levantado en Gral Pacheco en honor a Eva Perón fue violentado, vandalizado.


Con la vos entrecortada, lágrimas en los ojos, y el dolor de “volver a ver historias conocidas” a lo largo de los años, Jorge Villaruel, veterano y respetado dirigente del PJ de Tigre, además de haber sido ex concejal, arrimó a la redacción de Lo Nuestro la muestra de lo que fue la violenta agresión sobre el busto de Evita ubicado en las inmediaciones de Ruta 9 y 197 de Gral. Pacheco.


Conocida la situación, el municipio de Tigre conducido por el peronista Julio Zamora, instruyó a la delegación de Pacheco a que limpiara el monumento.


“A esto tipos, a la derecha reaccionaria, los gorilas, ya los conocemos, siempre utilizaron la violencia como método de construcción política”, dice Villaruel para agregar, “nos quieren ver violentos, quieren que respondamos con el mismo odio con el que ellos se manejan, no, ese no es escenario que el peronismo, el campo nacional y popular, elije para dirimir y discutir modelos”, y pone el ejemplo de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo que aún con el dolor más intenso e inimaginable “nunca se montaron en la cultura del odio, el camino fue y será Memoria, Verdad y Justicia a pesar que hoy la Justicia es una vergüenza”.


Estos escritos fueron dejados al pie del monumento como pretendiendo cambia los sentimientos de un pueblo que no cambia de idea.


No es el primer acto de estas características que se produce sobre monumento, locales partidarios o Unidades Básica ligadas al Frente de Todos. Sin ir muy lejos, en San Isidro el monolito que evoca y recuerda la desaparición de militante por parte de la dictadura del 76, al igual que locales del Movimiento Evita, de la Agrupación Jauretche de Carapachay y de la Agrupación La Néstor Kirchner de Munro, como así también murales que evocan la persecución y crímenes de la dictadura cívico militar del 76, fueron víctimas de manos que se mueven por el odio, de la intolerancia.