Máximo Kirchner, ¿con más irrespetuosidad que rebeldía?

De manera sorpresiva y cuestionando el pre acuerdo con el FMI, dejó la titularidad del bloque del Frente de Todos


Por: Tano Armaleo.- Néstor Kirchner fue el mismo que dejó atrás el FMI luego de desembolsar 10 mil millones de dólares. Y fue el mismo que desembolso cerca de 20 mil millones de dólares para salvar a los bancos locales para que no fundieran tras la crisis del 2001 generada por la derecha gobernante. Y Néstor K fue el mismo que, bajo una mirada estratégica, acercó al Aldo Rico a su arena política. Y al igual que Perón, los Kirchner tuvieron serios escarceo y enfrentamientos con el sindicalismo por cuestiones salariales y de control de la inflación. Es decir, la política no es lineal. Es lucha y negociación. De crear la mentada correlación de fuerzas como para enfrentar a grandes demonios como los resultan ser el FMI o el Banco Mundial. De lo contrario, la usura siempre gana.


Se podrá dar mil interpretaciones a la renuncia del peronista Máximo Kirchner a la presidencia del Bloque del Frente de Todos. Como también analizar el daño que esto significa para un gobierno con fuerte condimento peronista que por primera vez en la historia gobierna bajo una estructura de alianza. Desde Perón hasta Cristina, siempre llegó al poder tejiendo alianza. Nunca conformando gobiernos de coaliciones como resulta el actual que se nutre con distintas vertientes partidarias, e ideológicas. La autoridad presidencial era “La Autoridad” y como tal intentaba ejercer el poder. Sin embargo, un camino distinto es gobernar bajo un esquema de alianza dentro de una estructura de poder presidencialista como es el argentino. El Frente de Todos es una alianza y como tal se construye con las propias contradicciones que esto significa.


Pero hay un punto -así lo señaló recientemente Cristina tal vez intuyendo y leyendo lo que podría venir-, que el que define es el presidente. Alberto Fernández determino un pre acuerdo que deberá ser refrendado y definido por el Congreso. Allí donde Máximo Kirchner debía desempeñar un rol relevante en el debate. Sumando y poniendo una mirada criteriosa, aquella que en parte expone en su personalísima carta.


Su renuncia, a la luz de lo expuesto, es una decisión personalísima que no fue analizada y debatida por la masiva organización que conduce: La Cámpora. Tal vez en esto de ser parte de una organización en que la irrespetuosidad se antepone fuertemente a la rebeldía del conjunto, llevó a Máximo Kirchner a tomar una decisión importuna y a destiempo. Y mientras el presidente sele a transitar por Rusia y China. Y cuando la derecha viene de sumar buenos resultados electorales y continua extorsionado y obstaculizando al gobierno con el poder mediático y Judicial en sus manos.

En medio de dicho panorama, el FdT aún no termina por consolidar una épica y mítica política que garantice continuar en el gobierno en 2023 para que verdaderamente el 40% de la población que vive en la pobreza deje de estarlo en un país inmensamente rico y donde el dinero sobra. Solo que está en manos de unos pocos, mal repartido. Este debería ser el gran debate nacional.