Lágrimas y gratitud, lo que le falta a Milei: el emotivo discurso de Andreotti que sonó en el Concejo Deliberante
- hace 7 días
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Esto quedó reflejado al momento de abrir las Sesiones Ordinarias del 2026. ¿Discurso de despedida?

Emoción, lágrimas y agradecimiento -lo que le falta a la política, nacional- fue lo que expresó el intendente Juan Andreotti al momento de abrir las Sesiones Ordinarias del 2026. Esto sucedió en horas del mediodía de hoy, jueves 26, cuando el jefe comunal, acompañado por el presidente del HCD, Santiago Ríos, concejales de todos los bloques y funcionarios municipales y el diputado nacional Matías Molle inició un discurso con fuerte contenido humanista y bajo una mirada cristiana de la vida: “el otro no es nuestro enemigo, aún si piensa distinto”.
Un concepto y mirada ante la vida que lo ubica en las antípodas de la cultura libertaria que, con el presidente Milei a la cabeza, entiende que quienes se oponen u osan criticar al gobierno son “enemigos”, cuando no “cucarachas” o “excrementos”. Lejos, bien lejos de semejante filosofía de vida, Andreotti desde hace años incursiona por otra senda: estamos en un mundo complejo, con mucha desigualdad e injusticia, con el exitismo como objetivo de vida, nos quieren hacer creer que si no somos Elon Musk, no somos nadie.
También se mostró distante de aquel modelo político que no se conmueve con el dolor del otro y que desdeña de la importancia de “cuidar el agua y nuestros glaciares, la naturaleza, el valor humano en particular” y del que apuesta al insulto “en vez tener la grandeza de ver que nos une”.
Dentro de este marco, puso de relieve una característica muy propia de la comunidad local: el orgullo de ser San Fernando. En este sentido, destacó la solidaridad como parte de ese orgullo. Puso como ejemplo la asistencia a las víctimas de las inundaciones de Bahía Blanca y de los incendios en la Patagonia donde se enviaron herramientas y aportes económicos. San Fernando es una comunidad solidaria, lo vemos en cada club barrial, en la manera que la vecina y vecino cuida las obras públicas”.
Consciente de que no tiene la posibilidad de ser reelegido -salvo que haya cambios en la legislación provincial-, Juan Andreotti aseguró “que nada de lo que hicimos en todos estos años hubiese sido posible sin la confianza de cada uno de nuestros vecinos y vecinas, de nuestros comerciantes y empresarios que pagan sus tasas” porque sabe que eso vuelve en obras para la comunidad. Y con su voz quebrada y como quien sabe que está frente al anteúltimo discurso en el Concejo Deliberante, dedicó un párrafo especial a su equipo de funcionarios y a todo el personal municipal que lo acompaña desde hace años en el día a día de la gestión municipal.
Seguramente, aquellas manos que se unieron para aplaudir el cierre del discurso y esa voz quebrada y con lágrimas en los ojos del intendente, no es sin más ni menos que lo viejo funciona. Que lo humano, la “cultura del encuentro”, pesa más que los algoritmos o que proponen as enfermizas redes sociales














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