La vicepresidenta insiste con su tradicional doble discurso
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Victoria Villarruel aseguró que “sin empleo nacional y sin producción nacional no hay políticas reales de gobierno”.

Una vez más, la vicepresidenta Victoria Villarruel, presidenta del Senado, volvió a marcar diferencia verbal con el modelo ideológico que regentean los hermanos Milei basado en la fracasada “teoría del derrame” que sólo beneficia a un porcentaje muy reducido de la población, a los ricos. En este caso, y tras conocerse un fallo de la Corte de los EE.UU que intimó al presidente Trump a retroceder con las agresivas políticas arancelarias al sostener que éstas son atribuciones del Congreso, la vicepresidenta se montó en este fallo para criticar al gobierno nacional.
“La decisión de la Corte de Estados Unidos de anular los aranceles impuestos por Trump a las importaciones implica un golpe a las políticas de producción y establecimiento de empresas en Estados Unidos”, escribió la vicepresidenta en sus redes sociales.
Y agregó: “sin empleo nacional y sin producción nacional no hay políticas reales de gobierno. Sin industria, se pasa a depender hasta en lo más mínimo de China, un país comunista. Para Trump, primero está Estados Unidos, para mí primero está la Argentina. La apertura total y libre de las importaciones sólo favorece la dependencia de China y profundiza las emergencias económicas y sociales”.
Dicho esto mientras por sus narices se aprueban leyes impulsadas por la ultraderecha gobernante, claramente contrarias a lo que sostiene su relato por redes sociales. Tanto que sus senadores y diputados que comulgan con su pensamiento siempre votaron a favor de estas leyes que destruyen la producción y desarrollo nacional.
“Tenemos todo para ser una potencia mundial. No debemos conformarnos con ser un país de servicios”, aclaró Victoria Villarruel, quien pretende tomar mate sin succionar.













