La inflación devora salarios, el modelo libertario destruye empresas y genera despidos y el gobierno continúa endeudándose
- 12 ene
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La insistencia en sostener un esquema financiero sobre el desarrollo productivo nacional privilegiando a grandes empresas está dañando la economía nacional, tal cual revelan el INDEC y entidades privadas.

La fábrica instalada en Munro cierra sus puertas dejando a más de 100 personas en la calle. Reduce la fabricación a su planta instalada en Mar del Plata.
La alarmas están encendidas desde hace tiempo. El modelo ideológico llevado adelanté por el gobierno libertario, basado en un esquema financiero y en una economía primarizada (extractivista y agroexportadora) dejando de lado el desarrollo y producción nacional, registra a la fecha más de 19.000 PyMes cerradas, 16.000 comercios con persianas bajas y más de 230.000 personas que fueron despedidas. Datos estos aportados por organismos nacionales que se compadecen con relevamientos estadísticos efectuados por entidades como UIA (Unión Industrial Argentina), CAMARCO (Cámara Argentina de la Construcción), CAME (Cámara Argentina de la Mediana Empresa), entre otras que, si bien apoyan al presidente Milei, reclaman un cambio de rumbo.
Son sectores que suelen criticar, entre otras cuestiones, que la liberación total de importaciones, la baja de aranceles para ingresar todo tipo de productos dañan a la industria nacional.
Miradas similares tienen otros sectores productivos, por caso, Federación Agraria y sociedades rurales regionales. Lo propio expresan sectores sindicales que ven cómo la inflación devora salarios.
Dentro de este contexto, la construcción se hundió 4,1% mensual en noviembre, su peor registro en más de un año. En noviembre, la actividad del sector anotó la peor cifra desde octubre de 2024. El Indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC) que elabora el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) extendió su caída tras lo que fue el descenso de octubre.
Por su parte, el INDEC informó este jueves que el Índice de Producción Industrial (IPI) se contrajo 0,6% respecto de octubre. De este modo, la serie sin estacionalidad del organismo registró su peor dato desde junio de 2024.
Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el índice de producción industrial manufacturero cayó en noviembre el 8,7 % con respecto al mismo mes de 2024 y sumó así cinco meses de retracción en términos interanuales.
Acelerado por el modelo que regentea Milei, Bioceres se presentó en convocatoria de acreedores por una deuda impaga de USD 39 millones. La compañía de biotecnología nacida en Rosario entró en default en julio del año pasado, cuando no canceló en tiempo y forma una serie de pagarés.
Los datos relevados a través de la EPH del INDEC para los 31 aglomerados urbanos muestran que en el tercer trimestre del 2025 la tasa de desocupación se ubicó en el 6,6%, mostrando una leve reducción (-0,3 p.p.) con relación al nivel registrado en idéntico trimestre del año anterior; aunque sigue manteniéndose por encima del 5,7% registrado en el 3er. trimestre de 2023. No pocos despedidos se registraron como monotributistas ocultando el nivel real de desocupación.
Lo mismo sucede con el índice inflacionario que mide el INDEC. Debido al tipo de relevamiento que utiliza el organismo, el índice inflacionario no se compadece con lo que marcan las góndolas y los mostradores en general.
Desde el prestigioso Centro de Economía Política Argentina (CEPA) dieron a conocer que entre 2024 y 2025 se registraron 629 conflictos laborales y cierres de empresas en todo el país, una cifra que da cuenta de la magnitud de la crisis productiva actual.
Frente a este desalentador panorama para la producción y desarrollo nacional que castiga, principalmente, a las Pymes, generadora de más del 70% de mano de obra en el país, Milei continúa tomando deudas para cubrir deudas recientes.
El radar de la ultraderecha gobernante no contempla a la industria nacional y a las economías regionales como verdaderos motores de un país con sesgo exportador. Apuesta a multinacionales extractivistas, al sector financiero y a un puñado de agroexportadores, verdaderos beneficiarios del modelo.
El ciudadano de a pie, el que produce, trabaja, educa, investiga y cura, como revelan datos oficiales y privados, se ve afectado por las políticas oficiales. Políticas que se basan en la vieja y fracasada “teoría del derrame”. Para decirlo en un lenguaje sencillo: la teoría del derrame es la que considera que cuando al hombre o empresario rico le sobre dinero, desparramará -distribuirá- ganancias hacia abajo, hacia el trabajador.
Dentro de este contexto deshumanizado, para evasores, lavadores de dinero, delincuentes fiscales, "heroes" diría el presidente, se le acaba de otorgar otro nuevo blanqueo -Inocencia Fiscal- sin beneficio de inventario: no se indaga sobre el origen del dinero, que bien podría ser parte del narcotráfico














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