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Julio Zamora reivindicó la fe como motor de movilidad  y contención social 

Estuvo presente en el 50° aniversario de la ordenación sacerdotal del párroco Roberto Barón

 

A través de la fe, el mundo conoció el sometimiento y la liberación de naciones. Aún hoy día asiste a una gran cruzada de religiones que tiene inmersa y enfrentada a gran parte de la humanidad. La fe mueve montañas y también intereses de todo tipo que utilizan un par de pillos en desmedro de los pueblos. Pero, sobre todo, la fe ha servido y sirve, cuando es aplicada con sentido cristiano, para liberar y buscar mejores condiciones de vida. Vayan si lo saben, por ejemplo, los Curas de Opción por lo Pobres que, allí donde la miseria golpea y la pobreza condena a generaciones enteras, están para abrazar y construir caminos junto a la comunidad con el objeto de sacarse de encima aquel yugo, frente a un modelo político nacional que desatiende la agenda social al igual que se desentiende del hambre de la gente. Mucho, menos el gobierno, se pregunta por qué millones de personas son condenadas a la pobreza. En gran medida, los festejos por el 50° aniversario de la ordenación sacerdotal del párroco Roberto Barón tuvo ese anclaje social que tanto ha cultivado gran parte de la Iglesia Católica y en la actualidad es profundizado por un Papa que hace camino al andar.


Un festejo que tuvo lugar en la parroquia Nuestra Sra. del Carmen de Benavídez, donde concurrió, entre otros, el intendente de Tigre, Julio Zamora. El jefe comunal acompañó, junto a su mujer Gisela Zamora e hijo, la misa y destacó el compromiso del párroco como fuente de inspiración para vecinos y vecinas. Una celebración que contó con la presencia de numerosos vecinos.


 “Vivimos un encuentro muy especial para el padre Roberto Barón, sobre todo en Benavídez. Estuvo 22 años en la Iglesia Nuestra Señora del Carmen y toda la comunidad le guarda mucho afecto. Como funcionario municipal he tenido también en vista todo el desarrollo que ha hecho en Tigre centro; en todos los lugares ha sido una persona muy amable, muy humana, con una característica distintiva en su compromiso", afirmó Zamora.


Además agregó: "Personas como Roberto son referencias que hacen que veamos esta misa con gente muy grande que lo ha conocido desde sus inicios y vecinos jóvenes que recibieron su comunión, bautismo y eso es un poco construir la comunidad desde un ámbito especial como lo es la religión católica. Pero fundamentalmente la clave es la inserción en la sociedad que tiene este padre, lo cual es muy importante".


Luego de la ceremonia, el jefe comunal le entregó al párroco una placa alusiva, en reconocimiento a su liderazgo espiritual, su compromiso, dedicación pastoral y lo que significa como fuente de inspiración y fortaleza en la comunidad.


"La verdad que no me termina de entrar en la cabeza todo el tiempo que pasó. Hace 50 años acá en Benavídez, en donde estamos, había sólo una calle asfaltada, que era la Jujuy. Ver cómo se transformó y cambió, como también así la gente, las perspectivas y la convivencia es admirable. Tengo una montaña de cosas lindas. Cosas feas también pasaron y pasan, pero no son las más importantes. Yo creo, sinceramente, que no me merezco tanto, pero lo agradezco de corazón", sostuvo Roberto Barón.


Por su parte, la concejala Gisela Zamora afirmó: "Muy contenta de celebrar con una enorme alegría y con mucho afecto los 50 años de sacerdocio de Roberto. Un padre de la comunidad de Tigre; siempre abierto, que escucha, con un mensaje hermoso que ha dado en la misa. El ser para el otro. En los momentos más difíciles tenemos que seguir brindando nuestro amor y cariño. Él contaba que estos años de servicio fueron con altas y bajas, pero que siempre el dar, el ser para el otro fue importantísimo para poder avanzar".

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