Julio Zamora cuestionó a La Cámpora, al Frente Renovador y la "crueldad libertaria"
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Tras el fallo judicial, el peronismo de Tigre deberá dirimir pasiones en las urnas

Con un encendido discurso, donde no escatimó críticas sobre la actual conducción del PJ provincial (aún es Máximo Kirchner) y dardos hacia Sergio Massa, y señalando al actual gobierno de ultraderecha como "el más cruel de la historia democrática", el intendente peronista Julio Zamora se hizo presente en el lanzamiento oficial de la lista “Celeste y Blanca” del peronismo tigrense.
De este modo, y a diferencia de la mayoría de los distritos, el peronismo de Tigre resolverá las diferencias mediante el voto del afiliado. Bajo este esquema, quienes tienen como terminal política a la figura del intendente Julio Zamora cotejará con los peronistas que abrevan del denominado massismo. Un trámite nada sencillo teniendo en cuenta que en este distrito las diferencias políticas, y en algún punto personales, entre el intendente y Sergio Massa no terminan por cerrar. De ahí la importancia que cobra ordenar estas asimetrías en las urnas. Así parecen entenderlo los dos sectores en pugna; nadie cede, nadie busca consensuar.
Cabe recordar que una de las listas, la que encabeza el peronista renovador Luis Samy Ducó, presentó en su momento impugnaciones sobre la de Mario Zamora, hermano del jefe comunal. Cuando todo hacía suponer que la lista única era una realidad efectiva, el juez federal Ariel Ramos Padilla, con fuertes fundamentos jurídicos, habilitó la lista “Celeste y Blanca” de Mario Zamora.
“Pueden robarnos una casa, pueden robarnos un sello, pero no pueden robarnos el corazón peronista”, disparó Julio Zamora al momento de lanzar, viernes 27 en Club Rincón, la lista Celeste y Blanca”.
"Es una vergüenza lo que está haciendo el Partido Justicialista de Buenos Aires, deben entender que el Frente Renovador no va a gobernar Tigre haciendo cosas fuera de la Ley. Queremos que al espacio lo lideren verdaderos trabajadores. Lo que somos es lo que hacemos todos los días en cada punto de nuestros barrios”, agregó Julio Zamora metiéndose de lleno en la interna.
Y cerró: "vamos a hacer todo lo que corresponda para que la voz peronista defina lo que sucede en el territorio. Nosotros tenemos que permitir que todo el partido participe de un proceso democrático. Lamentablemente, el PJ bonaerense, que tiene a Axel Kicillof como presidente, no está a la altura de las circunstancias porque no estuvo monitoreando este proceso y guarda silencio absoluto".
En realidad, Kicillof todavía no asumió la presidencia del PJ provincial. Lo hará una vez que en no pocos distritos, entre ellos Tigre, definan en las urnas:18 de marzo. De algún modo, las internas son el fiel reflejo que atraviesa el peronismo en su conjunto. Falta de conducción centralizada, escaso diálogo entre dirigentes, búsqueda de consenso y el pensar poco y nada en el ciudadano de a pie priorizando,y abundante personalismos sectoriales.
Dentro de este contexto, la reciente reunión entre Cristina Fernández y Miguel Angel Pichetto, basada en la necesidad de incentivar la unidad y dejar de lado viejas rutas a fin de conformar un espacio amplio y diverso lo suficientemente fuerte como para vencer a la ultraderecha gobernante, cayó como balde de agua fría en las filas del peronismo. Es en este punto donde no pocos se preguntan si todo vale en pos de la unidad y en el afan de vencer a la ultradereha gobernante. El temor de no pocos peronistas y de aquellos que creen firmemente en la recreaciónn del campo nacional y popular es que el peronismo termine con el mismo destino que el PRI de Mexico. "Una cosa es amontonar y otra muy distinta conformar un nuevo contrato social democrático, plural y diverso, con ejes y propuestas claros", comentaba un veterano dirigente que supo estar en la mesa de la CGT.
Frente a este escenario, Kicillof parece balconear la situación. No logra tener rodaje propio.














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