Galmarini cruzó al falso profeta, Milei, por su ataque a la producción local
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Tras los constantes ataques a empresarios a quienes acusa de “chorros”.

El diputado nacional por Fuerza Patria y referente del Frente Renovador, el peronista Sebastián Galmarini, lanzó una dura crítica contra el autoritario y violento primer mandatario tras sus recientes descalificaciones a empresarios locales a quienes tildó de "chorros". Las manifestaciones del presidente, vale recordar, fueron vertidas días atrás en los EE.UU frente a empresarios, quienes quedaron azorados ante semejante “bravuconada” y agresión. "Aquellos que defienden la industria nacional son unos chorros", dijo Milei en los EE.UU.
"Decir que defender la industria nacional es ser ‘chorro’ justo cuando cierran fábricas y sobran despidos no es sólo una provocación, es una definición de gobierno", sentenció el referente bonaerense a través de sus redes sociales.
Milei, vale recordar, quien se considera portador de un mensaje profético con anclaje en la religión judía, no es la primera vez que tilda de chorros a empresarios nacionales. Dentro de este marco de violencia institucional -tolerada por los propios empresarios- también acusa al Estado de ser chorro por cobrar impuestos. Por eso considera “héroes fiscales" a quienes evaden impuestos.
Galmarini subrayó la evolución del discurso oficial señalando que el Ejecutivo pasó de considerar la producción local como un "fetiche" a criminalizar a sus sectores aliados. Según su visión, este cambio retórico explica la crisis que atraviesan los parques industriales del país: más de 22.3000 PyMes debieron cerrar sus puertas y 18.000 comercios bajaron las persianas producto del modelo oficial. "Aquellos que defienden la industria nacional son unos chorros".
"Primero dijo que la industria nacional era un fetiche. Ahora dice que quienes la defienden son chorros. Después se preguntan por qué cierran plantas", cuestionó el diputado sanisidrense en referencia a la ideología del presidente.
Galmarini fue contundente sobre los objetivos de la gestión de La Libertad Avanza, asegurando que el plan económico no busca la eficiencia, sino la destrucción del entramado productivo: "el modelo no lo oculta más: no vino a ordenar la producción, vino a barrerla".
La crítica se suma al creciente malestar de diversos sectores Pymes y sindicatos industriales que alertan sobre el impacto de la apertura de importaciones y la caída del consumo interno en la actividad fabril nacional. Mientras el diputado cuestionaba y decía lo que dijo, el presidente salió a respaldar a Manuel Adorni. Lo hizo emulando, tal vez, a los que dicen que los chorros creen que todos son chorros.













