En 100 días Massa acomodó los melones, faltaría ubicar a los monos

El otro socio mayoritario del Frente de Todos fue analizado por un portan internacional


“La alta inflación no se convirtió en hiperinflación. Las reservas de divisas argentinas no se agotaron por completo. La crisis política no escaló. El país no incumplió el acuerdo con el FMI firmado en marzo de 2022. El grupo central de kirchneristas no abandonó el gobierno en rebelión. Nada de eso era seguro a fines de julio, cuando Massa reemplazó a Silvina Batakis”, es la descripción que realiza el portal de noticias Americas Quarterly que intenta refleja la mirada del continente americano desde un balcón enclavado en los EE.UU. En términos más domésticos se podría decir que Massa, con el aval de Cristina y, lógicamente del presidente Fernández, ha acomodado los melones, la macroeconomía. Falta por resolver la micro, alinear precios y salarios. Y, sobre todo, poner límite a la voracidad remarcadora que influye seriamente en el índice inflacionario.


Son cerca de 100 días que Sergio Massa lleva al frente del Ministerio y es evidente el ordenamiento fiscal, cuidar las reservas del Banco central, evitar disparada del dólar, sortear la aspiración devaluacionista que pretenden los mercados, y sectores de Juntos por el Cambio, ha contribuido en dar un mejor marco de estabilidad.


A diferencia de Guzmán, el tigrense cuenta con acompañamiento político local -son frecuente las conversaciones con Axel Kicillof y Máximo Kirchner- e internacional. Que no es un dato menor a la hora de alinear los planetas que Juntos por el Cambio, con anuencia de Trump y el FMI, llevó al país “al peor y más ruinoso endeudamiento de la historia” que haya registrado el organismo internacional ante un estado, en este caso, Argentina.

Tan terrible y dañino ha sido el endeudamiento del anterior gobierno, tanto con el FMI como con fondos de inversiones, que la desocupación (11%), la alta inflación (56) al igual que la destrucción de la industria nacional, cerca de 25 mil Pymes, son la muestra palmaria que salir de aquel cepo no era cosa sencilla.


Si bien el presente no es lo promisorio que el Frente de Todos pretende, tampoco es el caos que describen desde las usinas mediáticas que responden a grupos económicos, y mucho menos la descripción que realizan desde la oposición. Así parece entenderlo el portal informativo al sostener que “Massa no ha usado su poder para hacer cambios radicales. No optó por un shock redistributivo, como algunos esperaban, ni por un shock de ajuste, como otros temían. En cambio, ha centrado su mensaje en los recursos naturales de Argentina, promocionando su oportunidad de convertirse en una fuente de “energía, proteínas y minerales” para el mundo. Su intento de proyectar autoridad y decisión se ha combinado con un intento de construir una alianza con el sector industrial, con generosas regulaciones pro-industria. En el proceso, ha ganado admiradores en los EE. UU”.


Justamente, algunos de estos puntos fueron abordados ayer por la vicepresidenta en La Plata. Así como estos dos socios mayoritarios del FdT coindicen en esto temas sobre los cuales hace referencia el medio, el otro punto en discusión que aún la alianza no ha terminado por definir es la distribución de la renta. En un país que sigue generando ganancias superlativas para unos pocos, y los depósitos en guaridas fiscales continúa siendo un drenaje aun imparable, se torna vital poner límite y todo el peso del Estado para ordena estas espadas económicas que tanto laceran a la población.

Se podría decir que en 100 días se acomodaron los melones, falta acomodar a hambriento monos que merodean como aves de carona sobre la comida que nos les pertenece en plenitud.