El milagro del Barrio Santa Ana de Boulogne

A partir de un convenio entre nación y municipio, el barrio recibirá 137 millones de pesos para obras de desagüe pluvial y cloacal, apertura de calles, pavimentación, refacción de veredas y pasillos



Con varias décadas de postergación y olvido, los vecinos del barrio Santa Ana de Boulogne, en poco tiempo más, habrán alcanzado el merecido marco de igualdad y equidad una vez que finalicen las obras de infraestructura urbana: desagüe pluvial y cloacal, apertura de calles, pavimentación, refacción de veredas y pasillos.


Así quedó reflejado tras el convenio sellado entre el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y el municipio de San Isidro. El mismo se inscribe dentro del programa Nacional “Argentina Unida por la Integración de los Barrios Populares” que lleva adelante la Secretaría de Integración Socio Urbana del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, que preside la sanisidrense Fernanda Miño quien se ha cargado el programa al hombro, ya que el mismo es una de las principales directrices sobre la cual trabaja el gobierno nacional.


El acuerdo fue refrendado, hoy, por el Ministro del área el Lic. Daniel Arroyo, el Intendente de San Isidro, Dr. Gustavo Posse y la Secretaria de Integración Socio Urbana del Ministerio de Desarrollo Social, Fernanda Miño. Además participaron de la reunión de trabajo la Titular de la UDAI ANSES San Isidro Patricia Castro, el Concejal del Frente de Todos Marcos Cianni y el Subsecretario de Asistencia Crítica del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, Gustavo Aguilera.


De acuerdo con lo detallado por Miño , el objetivo del programa “es promover el financiamiento para la formulación, elaboración e implementación de Proyectos de Integración Socio Urbana en los barrios más vulnerables socialmente” que figuran en el Registro Nacional de Barrios Populares" (RENABAP). Se contempla urbanizar cerca de 400 barrios muy humildes en todo el país.


En el caso del barrio Santa Ana de Boulogne, ubicado en las inmediaciones del Cementerio, el hecho de dotar al mismo de los mencionados servicios es comenzar a impulsar un marco sanitario sumamente importante. Más aún cuando se sabe, a ciencia cierta, que la falta de agua potable y red cloacal constituyen los principales motivos mundiales a la hora de contagios, enfermedades y muerte entre la población. Una injusta distribución de la riqueza y de las ganancias -que se potencia con gobiernos de derecha- ha confinado a millones de personas a vivir en la pobreza más extrema.

Con sólo pensar que en Argentina más del 40% de la población vive en la pobreza, no es complejo imaginar la importancia que cobra tener un gobierno que arranca pensando en los que más necesitan. Si bien muchos mortales podrás decir que las obras no es la revelación de ningún milagro, seguramente aquellos vecinos y vecinas que recibirá los beneficios , podrá vivírlo como tal. Además, confirma que la política en manos de la conciencia social sigue siendo la mejor herramienta para resolver conflictos.


Las obras que se proyecten realizar deben tener como finalidad "el acceso a los servicios básicos, la mejora y ampliación del equipamiento social y de la infraestructura, el tratamiento de los espacios públicos, la eliminación de barreras urbanas, la mejora en la accesibilidad a los barrios, la conectividad y el saneamiento”, dijo el Daniel Arroyo


De acuerdo con la información a la cual pudo acceder Lo Nuestro, las obras “deberán ser realizadas con perspectiva participativa con un enfoque de género y diversidad”, mientras que como mínimo el 25% de las adjudicaciones de dichas obras tienen que ser asignadas a cooperativas de trabajo u otros grupos asociativos de la economía popular prioritariamente, conformadas por los vecinos y vecinas de los respectivos barrios beneficiarios.

Al respecto, el concejal Marcos Cianni quien viene trabajando desde hace años con cooperativas locales y en los barrios más empobrecidos, se mostró entusiasmado por el plan de obras que dará comienzo en poco tiempo más.


Un dato a tener en cuenta es que, a diferencia del anterior gobierno de Macri y Vidal, donde se discriminaba a municipios que no se disciplinaban con Juntos por el Cambio, el de Alberto Fernández y Kicillof, respectivamente, no hacen distinción a la hora de distribuir fondos.