El barrio Gandara celebra un fallo que derriba el muro de la discordia

Fue construido por el municipio aduciendo cuestiones de seguridad. Sin embargo, vecinos evaluaorn que el obetivo era otro. Un fallo del Tribunal Nro. 5 de San Isidro impone que el municipio debe tirar abajo la pared


Finalmente, fue un fallo judicial que puso límite a lo que la sensatez política y el sentido común no lograban definir: tirar abajo una pared construida en el Barrio Gandara, Olivos, que impedía la normar circulación de los vecinos. La misma había sido levantada oportunamente por el municipio aduciendo cuestiones de seguridad urbana. Sin embargo, la gente del barrio consideraba que esos ladrillos eran una suerte de dique que impedía la normal circulación social. “Lo pusieron y nunca nos consultaron” comentaba Rafael, jubilado municipal que desde hace más de 40 años vive en el barrio; en las inmediaciones de José Ingenieros y Rosetti. Y no dejó pasar por alto señalar que “si no nos uníamos nos pasaban por arriba”.


Ahora, y tras un largo proceso de toma y daca, tuvo que ser el Tribunal Nro. 5 de San Isidro quien le diera la “razón a los/las vecinos y vecinas del barrio Gándara de Olivos en el recurso de amparo” que presentaron junto al concejal Joaquín Noya (PJ-Frente de Todos). El fallo, abalado por todo el Tribunal y que lleva la firma del presidente del mismo Raúl González, intima al municipio de Vicente López a que antes del 20 de febrero del corriente año reabra el acceso al barrio. Como suele suceder ante este tipo de fallos, y frente a lo que el municipio considera que levantar la pared era lo correcto, no se descarta que apele el fallo.

Tal cual lo detallado en por Lo Nuestro en notas anteriores, el municipio había cerrado hace más de un año el acceso de la calle José Ingenieros con un muro de ladrillo. Un espacio donde viven 130 familias, “exponiéndolos al peligro frente a accidentes e incendios”, como también a la grave situación de salubridad en medio de la pandemia “con inundaciones con cloacas y sumideros tapados”.

Durante el tiempo que duró la disputa entre el municipio y vecinos, el andamiaje político desplegado por el peronismo local procuro poner el tema sobre diversos escritorios oficiales. Así fue como, el barrio Gandara -toma el nombre cuando hace varias décadas atrás, frente al barrio, estaba ubicado el depósito de la empresa láctea homónima-- recibía la visita de la Secretaria de Integración Urbana de Nación, Fernanda Miño; la del Subsecretario de Hábitat de la Provincia de Bs. As. , Rubén Pascolini; la de la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Bs. As. y la de Vicente López. Y, por cierto, el respaldo del bloque del PJ-Frente de Todos que, presidido por Fabián “Toro” Ruíz, atendiendo el trabajo desplegado por el concejal Noya, acompañó la postura de los vecinos.

Al respecto, Noya integrante del Movimiento Evita, al cual algunas especulaciones lo dan como próximo titular del bloque, aseguró que “los/las vecinos/as siempre tuvieron razón y la Justicia se los acaba de ratificar. Levantar muros para excluir está mal siempre. Frente a un intendente que no escucha y un municipio sin reacción, lo destacable es la organización y la lucha de las familias del barrio para vivir bien, por eso celebro el fallo”.


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