Dos bloques en el HCD de San Isidro; ¿la derecha aporta la suyo?

El Frente de Todos continúa con dos bloques. Por su parte, el macrismo, a través del concejal Lanús, no descarta armar bloque propio


Tras la asunción de los y las concejales recientemente electas, el bloque del Frente de Todos de San Isidro ratificó la consolidación de dos espacios institucionales. Por un lado, se ubican los ediles del Frente Renovador con Soledad “Pupi” Durand y el recientemente electo Federico Meca. En tanto, la otra pata que sostiene al FdT, ligada al PJ, a los movimientos sociales y al sindicalismo, ha quedado conformado por Carla Sarmiento, Gastón Fernández, Mateo Bartolini (recientemente electo) y Milena Lamonega, quien presidirá el bloque.


Al igual que el periodo anterior, no está previsto que haya un presidente como responsable que interprete y presida un interbloque. La conformación de los bloques sorprendió gratamente, en ciertos círculos políticos, toda vez que, por ejemplo, el sector que lidera Teresa García y tiene a Lamonega como la cara visible, ha logrado restañar la brecha con el espacio de Santiago Cafiero: Mateo Bartolini, hombre que responde al Canciller terminó compartiendo bloque. Sin embargo, el Frente Renovador, a modo de no involucrarse en la interna del PJ, optó por seguir conviviendo en armonía pero con bloque propio y sin descuidar el 2023. Dos bloques que no hace más que revelar que, así como el FdT a nivel nacional tiene sus pliegues y naturales diferencias toda vez que se sostiene sobre tres pilares, el que lidera Cristina Kirchner, el de Sergio Massa y el del propio Fernández que apoyado en movimientos sociales pareciera,por estas horas, estar encontrando un adecuado clima de convivencia, lo propio sucede en los distrito. En general, y ante la falta de liderazgos claros, los y las concejales terminan alineándose y actuando en función de los intereses sectoriales que representan.


Quienes conviven con menos armonía son los concejales de Juntos por el Cambio. Así como a nivel nacional y provincial la interna es dura y violenta, no menos agresiv es lo que transcurre en los distritos donde les toca gobernar.

En San Isidro, si bien el oficialismo municipal recuperó la mayoría legislativa, el temor de que el ultra marcita Ramón Lanús, que perdiera en las PASO frente al possismo y recordado en San Isidro por pretender vender el Golf de Villa Adelina a pedido de Mauricio Macri y Vidal, pueda armar bloque propio abre la puerta a escenarios no predecibles. Impredecible toda vez que si bloque pudiera tener más de una mano para cuestionar al oficialismo el control del HCD podría otorgarle algunos tragos amargos.