Danza de precandidatos en Vicente López

A menos de un año de las PASO. Así como la figura de la intendenta Soledad Martínez se consolida en el espacio de Juntos, en el Frente de todos, apellidos como los de Daniel Arroyo, Oscar Trotta, Sofía Vanelli y Lucas Boyanovski, entre otros, comienzan a asomar en el tablero.

Foto: Torre Ader, emplazada en Carapachay, cuando aún podía mostrar los imponentes portones. Desaparecieron, nadie sabe dar una respuesta


Algunos definen como “calma chicha” la que reina en el terreno político de Vicente López. Mientras tanto, los motores electorales para el 2023, -.PASO de por medio- ya están encendidos y los mayores rugidos provienen del espacio de Juntos por el Cambio. Y en menos medida por el lado del Frente de Todos que parecería tener la ratificación electoral 2023, nacional y provincial, en sus manos. Claro que la realidad nacional es tan vertiginosa que todos los escenarios analizados y ponderados, podrían caer a 100 metros de profundidad de manera repentina. Más complejo sería para el FdT obtener un triunfo en Vicente López. En este distrito la derecha, el macrismo, goza de muy buena salud. Aún en los sectores que cuestionan y se movilizan contra las excepciones y la falta de diálogo con los que no piensan igual, los resultados electorales le deparan una amplia sonrisa.


Por lo pronto, no es ningún secreto la virulencia y agresiones con la que vienen disputando espacio -internas- varios dirigentas y dirigentes, especialmente del macrismo. Más calmas están las aguas en el Frente de Todos donde la figura de Cristina Kirchner vuelve a ser la gran ordenadora; y un Sergio Massa domesticando la economía.


En tanto, Mauricio Macri intenta serlo (ordenador) pero la torpeza lo limita. Además, del otro lado tiene candidatas y candidatos que nada quieren saber con una posible candidatura suya como presidente. En esta saga se ubica Patricia Bullrich, Horacio Larreta, y un radicalismo que también pretende tener un presidenciable en el 2023.


Este panorama que se asoma en el horizonte nacional con suma claridad, tiene su correlato en distritos como los de Vicente López.


Si bien Jorge Macri asegura y dice que jugará todas sus fichas en la candidatura como Jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires dejando abierto el camino para que Soledad Martínez (actual intendenta) vaya por la intendencia, las dudas persisten. En el mientras tanto, Soledad Martínez no logra despegarse de la mirada de Macri. Esto se observa en la estructura de funcionarios que aún conserva. Funcionarios, en su gran medida, de extrema confianza de Jorge Macri. En su mayoría gente que asumió casi en el mismo momento en que Macri aterrizara en la intendencia. Funcionarios con poca cintura política y escasa vinculación con la comunidad. Sin embargo, Soledad Martínez no parece preocuparse por estas cuestiones. Ni siquiera ha buscado un o una articuladora que recree mecanismos políticos entre el DE y el Concejo Deliberante. Un espacio, este, en que la falta de debate deja a la oposición sin posibilidades de presentar y avanzar con proyectos propios. Militancia, autoestima y capacidad para marcar territorio, parecen ser valores determinantes como para que Martínez avance en la conducción administrativa del municipio sin mayores escollos y sin recrear una punta de lanza marcadamente política.


El otro peldaño deberá darlo en el plano estrictamente partidario. La intendenta deberá evitar que una interna despiadada la someta a las urnas. Por lo pronto, se sacó de encima al concejal Diego Enrich; partió con Jorge Macri al gobierno de la ciudad. Gran favor del intendente en uso de licencia. El hombre (Enrich) tenía pretensiones de ser candidato a intendente. En realidad, el concejal macrista solo pretensiones era lo que podía exhibir. Si Martínez logró domesticar al PRO como se observa; el otro paso es volver a persuadir a la UCR en dejar de lado cualquier aspiración mayúscula: competir por la intendencia. Todo indica que el radicalismo de Vicente López volverá a estar subsumido en las listas que ordene el PRO. Aún cuando dirigentes como Alejandro “Totito” González, Nicolás Marchiolo, Néstor Ríos, que construyen con impronta propia y cada uno atendiendo a distintas terminales radicales, azucen con enfrentar al PRO. Cuesta imaginar que el macrismo deje que estas cuestiones se diriman en las PASO.


Del otro lado de la vereda, exhibiendo un modelo político diametralmente opuesto, se ubican no pocos dirigentas y dirigentes del Frente de Todos con voluntad de salir a disputar una precandidatura como intendente.

La dirigencia local interpreta que es un muy buen momento para que el peronismo, en este caso el Frente de Todos, recupere terreno electoral -no logró superar el 25% de los votos durante las últimas elecciones- y, “si nos unimos y organizamos y le damos forma a todos esos proyectos que tenemos y lo traducimos en un propuesta electoral unificada, es muy factible que ganemos la intendencia”, aseguran.


Cierto es que dicha expresión no es más que un deseo. La realidad determina que cada dirigenta, cada dirigente, funcionario, funcionaria, concejal, concejala, transitan la cotidianidad como Don Pirulero: cada uno atiende su juego. El hecho de que muchos de estos dirigentes, y sobre todo funcionarios, sean parte de una estructura (organización) nacional, le resta autonomía a la hora de definir criterios políticos para llevar adelante cualquier alquimia política en tierra local. “Son rebeldes verbales, les falta espíritu revolucionario”, definía hace tiempo una veterana ex concejala.


En realidad, lo que se observa es que dentro del Frente de Todos de Vicente López, por esas cuestiones naturales de nutrirse de distintas vertientes, son muchas las cabezas que pretenden conducir el todo. Si bien el clima es saludable y de buena convivencia, la fricción surge cuando se habla de precandidaturas a intendente.


Así como el diputado nacional y vecino de Olivos, Daniel Arroyo es impulsado como “el mejor candidato a intendente”, lo cierto es que el legislador no construye política territorial a tal efecto. Cierto es que algunas encuestas lo ubican muy bien posicionado en términos electorales. Seguramente, producto de su paso por la función pública donde mostró plenitud durante la pandemia al frente del Ministerio de Desarrollo Social, sumado a que es un hombre muy cercano a Sergio Massa, lleve a más de uno a eyectarlo a una precandidatura. Sin embargo, el diputado no transita la vida como un militante político que tenga vuelo propio en lo que a decisiones de esta índole (precandidatura) se refiera. Y, todo indica que el Movimiento Evita de Vicente López estaría poniendo un par de ficha sobre Arroyo.


Por el lado de la senadora provincial Sofía Vanelli, que también responde a Sergio Massa, algunos de su entorno ya sueñan con ella como precandidata a intendenta. Coincide con Arroyo. Ambos no sacan el bastón de mariscal si previamente no le dan el guiño desde arriba


De buen y criterioso trabajo legislativo, así lo demostró en sus años como concejala, Vanelli nunca ha mostrado vocación en construir una gran plataforma o estructura política que la impulse como precandidata. Salvo que el Frente Renovador que conduce Sergio Massa la persuada, difícilmente Vanelli salga por las suyas a caminar una precandidatura. Empero, por estas horas, esto es lo novedosos, la legisladora comenzó a tener encuentros más intensos con sectores del peronismo local. Así es como tendió puentes con el dirigente y ex precandidato Néstor Bachés, quien asegura, por otra parte, que insistirá con la misma intención electoral. Y lo propio hizo la senadora con Gisela Oliva del MOPEBO.


Quien también muestra intencionalidad en ser precandidato es el reconocido y prestigioso médico pediatra, Oscar Trotta. De escasa y desconocida militancia en Vicente López, el director del Hospital Garrahan, cuenta con el guiño del Instituto Patria. Trotta tiene cercanía con Alicia Kircnher, lo que para un sector del FdT esto es como contar con una suerte bendición papal.


Por otra parte, un sector de La Capora, la que responde al concejal Lucas Boyanovsxky, a pesar de cargar con un magro resultado electoral en las últimas elecciones, no pierden el ímpetu en instalarlo como precandidato a intendente. Se envalentonan cuando tiran sobre la mesa que ellos se impusieron en las últimas PASO frente a Néstor Bachés y Lorenzo Beccaria, respectivamente


En cuanto a este último dirigente, Lorenzo Beccaría, ex concejal y eterno funcionario, e infatigable militante de transitar las calles con cierta intensidad, también se anota en la grilla de precandidatos. El principal sostén provendría de funcionarios que abreva de Alberto Fernández. Además, cuenta con el apoyo del presidente del PJ local Hernán Lanía.