Casa de Perón: proponen un pacto entre mujeres

El dirigente sindical Victorio Pirillo sugiere que Cristina Kirchner, Elisa Carrió, Margarita Stolbizer, Patricia Bullrich y "Chiche" Duhalde sellen una suerte pacto de convivencia en Gaspar Campos.


En medio de tanta virulencia verbal e intolerancia destilada especialmente desde sectores opositores, y ampliada por las pantallas, sobre el gobierno del Frente de Todos y en particular sobre el peronismo, el dirigente sindical Víctor Pirillo salió al ruedo sugiriendo que “Cristina Kirchner, Carrió, Stolbizer, Bullrich y Chiche Duhalde “sellen un pacto de convivencia en Gaspar Campos”. Casa, vale recordar, ubicada en Gaspar Campoy y Medero, Vicente López, que tiene un inconmensurable valor histórico. Allí, entre otros hechos, se produjo el histórico abrazo de Juan Domingo Perón hacia el radical Ricardo Balbín presidente, por entonces, de la UCR con quien históricamente había mantenido seria revalidad.


Cuesta imaginar que calidad y fortaleza política de Perón y, en su medida la de Balbín, tienen cercanía con las figuras que Pirillo propone sentar en una misma mesa. A excepción de la peronista Cristina Fernández de Kirchner, el resto queda muy relegada a la hora de medir capacidad de construcción y liderazgo políticos.


Sin embargo, así parece entenderlo Pirillo, de aquella década, los 70, rescata la “Unión de los argentinos” con la que tanto transitaba Perón luego de ser desalojado mediante un golpe cívico militar en 1955, encabezado por los asesinos Pedro Eugenio Aramburu (General) y el almirante Isaac Rojas. No obstante, las persecuciones, crímenes y proscripciones que padeció la militancia peronista por parte de aquella dictadura y tras 18 años de exilio, Perón regresó con un claro mensaje pacificador y de unidad nacional. Por eso, Perón invita a Balbín a concurrir a su casa de Gaspár Campos y así dar paso a una nueva construcción política. De algún modo, Néstor Kirchner recupera aquella impronta al sumar radicales y otras fuerzas políticas que venían de enfrentar al peronismo. Los sumos a su gobierno y el proyecto político que hoy intenta recrear el Frente de Todos.


Pirillo, rescatando aquel gesto, y salvado la distancia y volumen político, pero entendiendo que “hoy la población se encuentra muy violentada e intolerante”, propone dicha convocatoria, “aún sabiendo que es casi imposible debemos intentarlo”.

Conociendo a ciertas figuras de las mencionadas, difícilmente muchas se dignen en guardar estos síntomas sociales (intolerancia) para dar lugar a lo que CFK llama “sellar un nuevo contrato social”, hoy quebrantado por mezquindades y odios políticos.

Con sólo escuchar a dirigentes como Patricia Bullrich, Mauricio Macri, Mario Negri, Elisa Carrió, Larreta, por caso, no es complejo imaginar que en un sector de la dirigencia no reina la voluntad de mirarse a los ojos con el objeto de buscar caminos de sensatez y tolerancia.

Aún con las balas amenazado su humanidad, la vicepresidenta entiende la imperiosa necesidad de buscar mínimos acuerdos e insiste en restablecer el quebrado “contrato social”.