Algo más que un vial costero divide aguas en Vicente López

Agrupaciones vecinales rechazan bicisenda y mejoras en la costa de La Lucila. Además, reclaman que las tierras tomadas por el colegio Lincoln regresen al ámbito municipal

Paseo costero sobre la denominada Reserva Natural, creada en los años 90


Por: Tano Armaleo.- Nuevamente, distintas agrupaciones vecinales de Vicente López ponen en dudas diversos planes de obras públicas y ambientales costero destinados a la comunidad. En particular, objetan y se oponen a la construcción de una bisicenda en las inmediaciones del barrio El Ceibo - costa del río de la plata, entre Bermúdez y calle Paraná-, que además de facilitar la libre circulación de ciclistas, integra, aún más, al barrio con el resto del espacio urbano. También reclaman por las tierras que el colegio Lincoln se hizo a partir de una escandalosa Ordenanza de Excepción suministrada por el entonces intendente Enrique García presionado cuenta la historia por la embajada de los EE-UU.


Al respecto, las agrupaciones piden que el regreso de esas tierras se hagan “con tiempo prudencial para no perjudicar a dicha Asociación, ésta pueda buscar un predio para su campo de deportes, pues el que usa actualmente lo hace por una concesión otorgada por la Municipalidad en 1993 y que vence en 2023”. Aquella ordenanza, vale recordar, imponía que dicha institución educativa, ligada a los intereses de los EE.UU , debía ceder el campo deportivo escuelas locales con el objeto de que allí practicaran actividades física. Nada de eso sucedió. Por lo visto, el Lincoln encontró en el municipio -tanto con García como su par el intendente Jorge Macri-, a serviles funcionarios dispuestos en prioriza el interés privados sobre el bien general; ampliar información en siguiente link: Camino costero, reserva ecológica e intolerancia


Carta Completa


Nos dirigimos a usted como integrantes de la Mesa de Gestión Ambiental de Vicente López (MGAVL) en la que participamos con el objetivo y compromiso de trabajar para mejorar la problemática ambiental del Municipio. Siempre lo hemos hecho en un espíritu de diálogo para generar, desde el lugar donde vivimos, políticas públicas que favorezcan un cambio de paradigma en nuestra relación con la naturaleza y de rumbo en el proceso de emergencia climática.


A pesar de nuestro compromiso, hace tiempo que la MGAVL –que fue creada por el Departamento Ejecutivo municipal– viene sufriendo destrato y desconsideración: observamos que se nos oculta o tergiversa información, no se responden notas y solicitudes y no se toman en cuenta ninguna de nuestras observaciones, inquietudes ni propuestas.


El último hecho desconcertante –que superó nuestra probada paciencia frente a las situaciones anteriormente descritas y que desencadenó la presente comunicación con usted– fue el comienzo de las obras en la ribera de La Lucila.


Pero para entender el caso en un contexto más amplio, hace falta un poco de historia. Cabe recordar que la MGAVL surgió oficialmente por el Decreto nº 4950 del Departamento Ejecutivo de la Municipalidad de Vicente López el 15 de noviembre de 2019. Sin embargo, dicho decreto fue sólo la oficialización de todo un proceso de intento de diálogo de vecinos, vecinas, diferentes agrupaciones y fundaciones con funcionarios del gobierno municipal, llevado a cabo a partir del conflicto generado en enero de 2019 por el volcado de toneladas de tosca sobre los juncales frente al Barrio El Ceibo con el fin de plantar una especie exótica muy invasiva, hecho al que se le sumó la decisión de hacer pasar un camino que ocuparía parte de la Reserva Ecológica de Vicente López (REVL).



La primera reunión de diálogo para acercar posiciones y lograr una decisión superadora se llevó a cabo el 22 de abril de 2019 a la que sucedieron otras realizadas en la REVL. Estas reuniones fueron las precursoras de la actual MGAVL. La intención de las agrupaciones vecinales y de otras instituciones que impulsamos esta mesa de diálogo era poder plantear los problemas ambientales que se padecen en Vicente López, tratar de detener malas intervenciones u omisiones de la Municipalidad en relación al ambiente, y comenzar con su cuidado integral y verdadero; además también propiciamos acercar propuestas en el mismo sentido, para abrir ese espacio de diálogo a una mayor participación ciudadana. A lo largo del tiempo transcurrido desde la creación de la MGAVL pasaron más de 20 agrupaciones; hoy sólo participan unas 10.


Algunas se han retirado porque, según manifestaron, no querían seguir perdiendo tiempo en reuniones en las que no se responden pedidos y que cuando se hacen propuestas u observaciones negativas a proyectos presentados por el Ejecutivo, no se las tiene en cuenta.


Los integrantes de la MGAVL trabajamos con dedicación sobre distintas propuestas pero, lamentablemente, no encontramos eco del lado del Gobierno Municipal. Esto contraría y desnaturaliza el decreto por el cual la Mesa fue creada. Un ejemplo de ello es la redacción de la Ordenanza de Creación de la REVL– reserva que a pesar de ser reconocida de hecho como tal, aún no goza de un instrumento jurídico formal de creación–.

La misma Municipalidad fue quien nos propuso la tarea.


Las agrupaciones nos hicimos cargo de la misma: la redactamos, la corregimos numerosas veces, fue mejorada con la participación de todos e incluso dejamos de lado muchos párrafos que considerábamos importantes, a fin de contribuir a un consenso y lograr su concreción. La concluimos en noviembre de 2020.


Aún esperamos una respuesta gubernamental al trabajo conjunto realizado para lograr una ordenanza que proteja nuestra Reserva del estado de vulnerabilidad legal en que se encuentra.


Ya estamos en julio de 2022 y aún dicho proyecto sigue recorriendo oficinas municipales. Esto ilustra la falta de resultados de un esfuerzo colectivo que los funcionarios parecen no valorar.


El proyecto es un genuino producto de la participación pública y quienes hemos participado seguimos a la espera que se presente en el HCD como un proyecto del Ejecutivo, resultado de la participación promovida por el Decreto Nº 4950/2019.


Otro ejemplo: desde las organizaciones que participamos en la MGAVL, en octubre de 2020 le escribimos al entonces Intendente para que iniciara las conversaciones con la Asociación Escuelas Lincoln a fin de que, con tiempo prudencial para no perjudicar a dicha Asociación, ésta pueda buscar un predio para su campo de deportes, pues el que usa actualmente lo hace por una concesión otorgada por la Municipalidad en 1993 y que vence en 2023. Es un derecho de los habitantes de Vicente López recuperar esa tierra pública que es parte del Área de Protección Ecológica (APE 1 - Ordenanza 4765/83). En nuestro distrito sólo tenemos 0,8 m2 /hab de espacios verdes públicos cuando la Ley Provincial Nº 8912 recomienda 10 m2.


El Señor Carlos Granovsky recibió las notas enviadas al entonces Intendente referidas a este tema y prometió iniciar las conversaciones en abril. Hasta el día de hoy no tenemos información si las mismas han comenzado. Como le adelantáramos al comienzo de esta nota, quedamos desconcertados ante el inicio de las obras, aparentemente el 20 de julio pasado, en el parque ribereño de La Lucila.


Como integrantes de la MGAVL nunca fuimos informados oficialmente del proyecto. Nos enteramos del mismo revisando las páginas de la Municipalidad y de la Provincia. Apenas tomamos conocimiento de aquél, en el mes de marzo, hicimos consultas a funcionarios de la MGAVL y al señor Carlos Granovsky, quien participó de la reunión del mes de marzo. Dicho funcionario nos dijo que, si teníamos propuestas alternativas razonables para el área, las tomaría en cuenta. Comenzamos a trabajar en ello.


Prometieron que vendrían a la Mesa funcionarios de Obras Públicas a explicarnos en qué consistía el proyecto. Nunca vinieron. Luego de esperarlos – y, en consecuencia, de perder un tiempo precioso en el intento de frenar o modificar la obra–, siempre apostando con buena fe a las promesas que se nos hace, integrantes de la MGAVL hicimos un recorrido por el lugar y escribimos un informe con observaciones y propuestas que tampoco fueron tenidas en cuenta y jamás fueron respondidas. La respuesta concreta fue el intempestivo inicio de la obra.


Consideramos que se trata de una obra (bicisenda y sendero peatonal entablonado) inconsulta, dañina e innecesaria. Inconsulta, porque a pesar de que la propaganda oficial dice que la costa está así porque “los escuchamos”, jamás hacen consultas a la comunidad, ni siquiera a la MGAVL, creada por el mismo gobierno municipal. No existen espacios de participación ciudadana para decidir sobre el destino de los espacios verdes públicos que necesitamos que se mantengan como tales. Es una obra dañina porque en época de emergencia climática se impactará negativamente sobre la ribera, paisaje especialmente sensible en dichas circunstancias.


Se afectará el espacio verde absorbente que es necesario preservar para favorecer la posibilidad de cercanía a la naturaleza y se agudizará la escasez que sufre Vicente López en materia de espacios verdes públicos. Consideramos que es innecesaria pues ya existe un camino que bordea el Río (en el que conviven perfectamente, desde hace años, ciclistas y peatones) a pocos metros del que se pretende realizar, y que, además, hace poco se inauguró una nueva bicisenda a tan solo 100 m de allí, sobre la calle Ramseyer.


Por otra parte, nuestra desavenencia sobre esta obra también se da en relación a dos tareas fundamentales llevadas a cabo en la MGAVL. Una fue la redacción de la Ordenanza de creación la Reserva que sigue sin avanzar en su itinerario para que sea aprobada, pues la obra en cuestión directamente tendrá impacto negativo en la zona de amortiguación de la Reserva.


Por el otro lado, mientras estamos pidiendo recuperar el espacio verde público perteneciente al APE 1, que hoy tiene en uso privado el colegio Lincoln, el gobierno municipal decide seguir cementando espacios verdes públicos en esa misma área. Solicitamos se revea de manera urgente esta decisión. ¡Todavía estamos a tiempo!


También pedimos que el gobierno municipal comience a tener en cuenta algunas de las cosas solicitadas por los integrantes de la MGAVL, así como las que reclaman numerosas agrupaciones, vecinos y vecinas de la comunidad.


Tenemos derecho a un ambiente sano. Así lo asegura la Constitución Nacional. La Ley de Política Ambiental Nº 11723 establece que tenemos derecho a ser consultados y a opinar en procesos administrativos que se relacionen con la preservación del ambiente. Es claro el espacio que se debe dar a la participación ciudadana en materia tan importante, para la cual ya no basta una democracia representativa, a veces muy sometida a los dictámenes del extractivismo urbano.


El Acuerdo de Escazú propicia el acceso a información en materia ambiental. Creemos que la MGAVL puede ser una herramienta valiosa a tales fines si funciona como corresponde. Hemos dado numerosas muestras de apostar a construir un diálogo fecundo y a sostenerlo a pesar de la triste sensación de no tener un interlocutor del lado gubernamental y de la falta de respuestas de su parte.


A pesar de que los funcionarios no escuchan las objeciones a obras dañinas o a la falta de intervención para evitarlas en espacios que se deberían cuidar, aunque no tomen en consideración propuestas alternativas, seguiremos participando para sostener la MGAVL, no como una puesta en escena de participación o como una instancia de distracción, sino como ámbito de participación genuina que pueda contribuir a diseñar las políticas ambientales a implementar. Solicitamos que no se use el nombre de la Mesa de Gestión Ambiental de Vicente López para hacer propaganda de obras que no impulsamos, no apoyamos y que incluso denunciamos. La saludamos atentamente a la espera de una pronta respuesta.


Agrupación Intervecinal del Puerto de Olivos (AIPO) Asociación Civil PRO-VICENTE LÓPEZ (PROVILOP) Aves Argentinas Crecer con Derechos Foro de Niñez y Adolescencia de Vicente López Foro por la Salud y el Ambiente de Vicente López Fundación Ciudad Fundación Vida Silvestre Argentina Todes por el Yrigoyen Unidxs por el Río

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