El sindicalismo ratifica unidad en medio de las presiones de una derecha golpista

Así quedó expresado al momento de que Víctor Pirillo visitara el Sindicato de Trabajadores Municipales de San Isidro por los 75 años de vida.

Foto: Omar Arce (izquierda), Víctor Pirillo (centro) y Gustavo Seva

Por: Tano Armaleo.- Dando una nueva muestra de que gran parte del sindicalismo comprende y cuida el alto valor que significa vivir en democracia, el dirigente Víctor Pirillo, Secretario Gral. del gremio de los Municipales de Vicente López, se hizo presente en la sede de los municipales de San Isidro a fin de “estrecharle un fraternal abrazo a una organización hermana que acaba de cumplir 75 años de vida”.

En la sede gremial de los trabajadores sanisidrense los recibió el Secretario Gral. Omar Arce y el responsable del Centro de Estadísticas de la Federación Bonaerense de Trabajadores Municipales Gustavo Seva. En la oportunidad, Pirillo hizo entrega de un cuadro gauchesco elaborado por el famoso pintor Bernardo de Quiroz.

“En la mirada del gaucho se sintetiza el espíritu del hombre respetuoso, no sumiso, que nunca deja de poner el hombro si de cuidar los intereses individuales y comunitario se trata”, dijo Pirillo para añadir: “hoy la patria está siendo acechada por facciones que han demostrado a lo largo de nuestra historia, y cuando hace poco les toco gobernar, total desapego por las instituciones democrática y un desprecios supino por los y las compañeras trabajadoras, no hay otro camino que la unidad del movimiento obrero de todos los argentinos”.

Por su parte, Arce no dejo de agradecer el gesto del “compañero Víctor y de nuestros hermanos y hermanas municipales de Vicente López porque la lucha de ellos es nuestra lucha, somos parte de un mismo colectivo que brega y lucha por la dignidad del trabajador y por una mejora constante de nuestra calidad de vida.”

Las palabras de Pirillo, no podrá quedar de lado a la hora de analizar la interna gremial. Tanto a nivel nacional como regional. Así como un sector del sindicalismo enrolado en la CGT mira la realidad nacional con un prisma similar al de los verdugos de siempre -así quedó demostrado al momento de reunirse la cúpula cegetista con empresarios de AEA-, no muy distinto sucede en Zona Norte. Con una CGT regional fraccionada y bajo la cuestionada conducción de un tal Roberto Lovaglio, al cual el personalismo, vedetismo y el inmiscuirse y alentar internas distritales está marcado su impronta, el abrazo entre dos estructuras gremiales como significan los municipales de San Isidro y Vicente López cobra un valor particular.