Último momento: se reveló el medio embarazo de Milei el cual Messi cuestionó
Según indica el presidente, la macroeconomía funciona de maravilla y, en poco tiempo más, “el país crecerá como pedo de buzo”. Sin embargo, lo que no funciona es la economía real, la de la gente, la del que produce y trabaja, tal cual revelan datos oficiales y del sector privado.

Por: Tano Armaleo.- Extraño cuadro presenta el presidente de la Nación a la hora de explicar el crecimiento económico y la realidad social y productiva que padece el país y sufren millones de personas. Según su extraña teoría, el país está medio embarazado. Sí, tal cual. La macroeconomía funciona de maravilla y, en poco tiempo más, agarráte Catalina: “el país crecerá como pedo de buzo”.
Claro, lo que no anda nada bien es la economía real (la micro), la que está destinada a la producción y desarrollo nacional. Al que produce, trabaja, investiga, estudia, cura, educa; a estos sectores, al igual que al jubilado y al discapacitado, el embarazo no le alcanzó. Y nada indica que les vaya a alcanzar si aplican el mismo método; insisten con el mismo modelo ideológico. A estos sectores no les va nada bien muy a pesar de lo que el presidente y su ministro de Economía digan, la realidad los contradice. También los contradicen los datos del Indec, entidades como la UIA, CAME, sectores sindicales, cámaras industriales, manufactureras y de la construcción.
Economistas serios, estudiosos de esta ciencia, académicos en general, sostienen que “no existe eso de que la macroeconomía funciona a la perfección mientras la micro muestra declive; las dos van de la mano”. Sin embargo, Milei, inventando la teoría del medio embarazo, sale al ruedo con su relato. Lo propio manifiesta el ministro de Economía, Luis Caputo.
“Los próximos 18 meses van a ser los mejores que Argentina haya visto en las últimas décadas”, dijo Caputo en abril de 2026. Con anterioridad (abril de 2024), el autoritario e intolerante presidente había manifestado lo siguiente: “¿Quieren saber cómo va a crecer la economía? Va a subir como pedo de buzo”. En aquel momento, no fue precisamente la oposición quien salió a desestimar las palabras del primer mandatario. La crítica partió del sector industrial y de economistas alineados en el pensamiento liberal, por caso Carlos Melconian. Al respecto, explicó que le gustaría que el entusiasmo presidencial fuera así: “lo deseo y lo espero. Pero creo que va a ser todo mucho más dificultoso”.
Pasaron meses, años de aquella frase presidencial, y Milei, días atrás, en la Bolsa de Comercio insistió con su teoría del medio embarazo. Otra vez, la realidad le dio un cachetazo. Fue un accionista de la Bolsa, un tal Castellano, quien le advirtió que estaba mintiendo sobre los logros económicos, en particular sobre “el superávit fiscal”, que no fue tal. El Sector Público Nacional registró en junio un déficit primario de 0,70 billones de pesos. Tras contabilizar intereses de deuda por 0,33 billones, el resultado financiero arrojó un rojo de 1,02 billones.
"Estamos orgullosos y felices de poder regalarle esta alegría a la gente. Sabemos que los Mundiales para nosotros son especiales y nos olvidamos de todo lo mal que nos toca pasar; que hay gente que la pasa mal, como decís vos, que no tiene trabajo, que no llega a fin de mes o que la vive peleando. Es la vida nuestra, lo que nos tocó siempre", manifestó un categórico Messi demostrando, una vez más, que sabe dónde pararse en la políticas mal entendida cuando la crueldad sacude al ciudadano de a pie.
Los únicos que festejan el embarazo del gobierno son banqueros, financistas, agroexportadores (no son, precisamente, los productores), petroleros y el sector extractivista. El resto de la economía nacional productiva y de la sociedad la ve pasar.
Sí, es cierto, Milei festeja el medio embarazo mostrando el 1,9 % de inflación de junio como “el gran logro”. El fallecido presidente Fernando de la Rúa, vale recordar, abandonó el gobierno con deflación (-1 %), un alto índice de desocupación (17 %) y un tejido social e institucional degradado por las políticas de aquel gobierno. En este sentido, el actual gobierno no se queda atrás.
Dato mata relato
El uso de la capacidad instalada de la industria en Argentina se ubicó en 58,4 % en mayo de 2026, por debajo del nivel de abril y del mismo mes del año pasado, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Relevamientos oficiales y monitores basados en las bases de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo indican que se perdieron 26.448 empresas empleadoras en el país y 314.000 personas se quedaron sin empleo desde diciembre de 2023 a la fecha.
La desocupación asciende al 7,8 % (Indec); en diciembre de 2023 era del 5 %. El Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), coordinado por Claudio Lozano, explicó que la desocupación real en Argentina es considerablemente más alta que la oficial: al sumar la desocupación abierta y los subocupados demandantes de empleo (desempleo ampliado), la tasa asciende al 15,3 %, afectando a unos 3.200.000 argentinos.
Inversiones extranjeras en picada: la Argentina recibió, según consignaron fuentes nacionales y organismos internacionales, apenas 3134 millones de dólares de inversión extranjera directa en 2025. La caída fue del 73,1 % respecto del año anterior y dejó al país en el noveno puesto entre los principales receptores de capitales productivos de la región.
La recaudación de ARCA (ex AFIP) cayó 7,4 % en junio en términos reales. Esto se debe a la caída del consumo. La gente no tiene dinero en el bolsillo; por lo tanto, el sistema virtuoso de consumo se resiente.
Morosidad: personas y familias recurren al préstamo para cubrir los gastos del mes. Del 2,3 % de morosos registrado por el Banco Central en diciembre de 2023, en estos momentos, debido a la crisis, la cifra alcanzó el 12,7 % (mayo de 2026).
El consumo de pan, así lo indicaron desde la Cámara de Panaderos, cayó un 60 %. En tanto, la venta de facturas se desplomó un 85 % debido a la pérdida del poder adquisitivo y los fuertes aumentos en las tarifas. Esta crisis provocó el cierre de unos 2850 locales y la pérdida de más de 17 000 puestos de trabajo en todo el país.
Mientras esto sucede, el gobierno nacional continúa entregando soberanía energética y territorial -incluye la explotación petrolera en Malvinas-, cede conocimiento e infraestructura de energía atómica al extranjero, incrementa el nivel de endeudamiento, desalienta el desarrollo productivo nacional, no invierte en obra pública, tampoco en salud y educación por no considerarlas importantes. Paralelamente, avanza con nombramientos en el Poder Judicial (jueces y fiscales) a modo de garantizarse impunidad frente a los múltiples actos de corrupción que envuelven a la Casa Rosada. Avanza con la anuencia y blindaje de un Poder Judicial corrupto (a excepción de algunos jueces y fiscales), con la ayuda de sus socios del PRO y la UCR, y manos alquiladas a opositores. Además, Milei cuenta con una extraordinaria protección mediática que le permite salir a la palestra con sus extrañas teorías sin que nadie le pare el carro. Así es como todavía insiste con aquello que logró frenar una inflación del 17 000 %. También machaca con el “crecimiento como pedo de buzo”.
La gran ventaja del gobierno, sin lugar a dudas y más allá de los factores del poder real que lo sostienen, es que cuenta con una sociedad que también goza del relato oficial. Lo bancan a pesar de que son víctimas de sus acciones y de un modelo que privilegia a las clases acomodadas (un 20 o 25 % de la sociedad sobre el resto de la población). Y, sobre todo, cuenta con una oposición sin liderazgo, conceptos e ideas claras que abran un camino esperanzador ante tanta opacidad libertaria.














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