Vidal pateó el tablero y los tobillos de Macri y Bullrich, y los de Jorge Macri también

Sucedió tras anunciar que le "gustaría" ser candidata a presidenta

Foto archivo: De aquel amor no queda nada


Por: Tano Armaleo.- “¿Larreta o Macri para 2023?”, le preguntó el periodista Luis Novaresio a la ex gobernadora Vida, a lo cual, la dirigente de Juntos por el Cambio, que aún no definió si jugará este año, dijo: “Vidal”. Ante la repregunta, cosa extraña el comunicados cuando se trata de macristas, explicó: “Si no me voto a mí misma, es un papelón; a mí me gustaría algún día tener la oportunidad, después de 8 años en la Ciudad y 4 en la Provincia, creo que tengo experiencia para aportar”.

Conocidas las declaraciones de la ex mandataria provincial, la reacción en las cercanías de Patricia Bullrich y Mauricio Macri, fue como desayunar con mate frío. “Ella, no juega sóla, es Horacio (Rodríguez Larreta)”, explicaron en cercanías de la ex Montonera de Barrio Norte y ex Ministra de Seguridad de la nación.


“Vidal no juega sóla”, es cierto. Desde hace tiempo, el denominado círculo rojo que reúne a las 10 empresas más importantes de la Argentina, descreído de Mauricio Macri, viene alentando la figura de Vidal como candidata en tanto y en cuanto Horacio Larreta no mida ante el Frente de Todos. En este grupo, se inscribe la psicópata Elisa Carrió quien no descarta jugar ficha en la provincia de Buenos Aires acompañado campaña de Larreta-Vidal, o Vidal-Larreta. El tiempo y los factores de poder determinará quien encabece la lista.


La pateada de tablero que realizó la frustrada candidata a presidenta luego de dejar una provincia como “arrasada” al decir de Kicillof, también sacudió a intendente de Juntos por el Cambio. En particular, los del PRO que se muestran molestos con el desembarco de Diego Santilli a la provincia.


El vice jefe de gobierno de la Ciudad, hombre de confianza de Larreta, está operando en municipios cercanos, por caso Lanús y Mar del Plana. No así en Vicente López donde Jorge Macri está que trina con éste tipo de jugadas. No por casualidad se muestra con Bullrich y milita para ser candidato a gobernador recorriendo toda la provincia. El vicentelopense, por lo bajo, cuestiona a Larreta y lo fustiga porque destina dinero de los capitalinos cediendo patrulleros -que pagaron vecinos de la CABA- a municipios bonaerenses, entre ellos, Lanús y Mar del Planta ambos gobernados por intendentes del PRO. Todo indica que Jorge Macri, dentro de la compleja y dura interna por la que atraviesa Juntos por el Cambio, terminaría alineándose en el quincho que ofrece el espacio del macrismo puro. En el mientras tanto, intenta juntas agua para su molino.

El tema de fondo es una disputa política-partidaria. No es ética, es una cuestión de poder político. Poder del cual los Macri (Mauricio y Jorge), al igual que Bullrich, Picheto y un sector de la UCR, el “radicalismo sumiso” –Mario Negri, Rodolfo Cornejo, por caso- como describe Gustavo Posse, están dispuesto a no ceder poder en beneficio de Larreta-Vidal. El tandén Macri-Bullrich representa al poder financiero internacional en desmedro de la industria nacional, mientras que Larreta-Vidal, expresa a una derecha ligada al neoliberalismo y con visos de populismo. No en vano pretenden ampliar el horizonte incorporando nuevas figuras que no precisamente están vinculadas a Juntos por el Cambio. Por caso, el ultra derechista José Luis Espert.


Queda claro que la avanzada de Vidal, diciendo lo que dijo, no fue nada circunstancial, mucho menos, apresurada. En estos casi dos años sabáticos que viene disfrutando Vidal, si algo le sobra es tiempo como para guionar cada una de las palabras