Vicente López: vecinos con incertidumbre, automovilistas desorientados

Una inusual y llamativa puesta de círculos en las calles y la invasión de semáforos no hizo más que alterar la tranquilidad de vecinos y comerciantes


Como si fuera una gota de aceite que se filtra por debajo de la puerta sin que nadie lo esperara y avanza lenta pero persistentemente, la comunidad de Vicente López se fue despachando de un supuesto ordenamiento de tránsito y la puesta masiva de semáforos en barrios residenciales. Una movida millonaria que no pareciera estar dando resultados, tal cual denuncian en este distrito.


Desde hace semanas, decenas de calles se vieron cubiertas por enormes redondeles blancos con marco rojo, lo que podría presuponer que son alertadores de velocidad. Esos que señalan límite de circulación vehicular. Sin embargo, a más de dos meses de la invasión de esos círculos, no hay números o texto que indiquen alguna señal de tránsito. Un verdadero enigma borgiano dirían los amantes de “Ruinas Circulares”.


Si de por si esto resulta llamativo y enigmático para el común de la población, lo “tedioso y molesto”, al decir de varios automovilistas que acercaron sus quejas a la redacción de Lo Nuestro, resulta ser la masiva puesta de semáforos en barrios tranquilos que, a la luz de lo testeado por este medio, logra generar largas filas de automóviles allí donde antes no existía embotellamiento alguno; es decir, desordeno la circulación. Si bien en cercanías a escuelas un semáforo resulta atinado, no se comprende qué movilizó a la dirección de tránsito municipal, que preside Dario Antignollo, a realizar semejante desembolso millonario.


En realidad, más que inversión parecería ser gastos incomprensibles e innecesarios. Como tantos gastos más instrumentados por el presupuesto presentado por el entonces intendente Jorge Macri, que termina pagando millones de pesos mensuales por asesores y funcionarios que no funcionan; no se les conoce la cara. Así se desprende de las distintas Rendiciones de Cuentas presentadas en el Concejo Deliberante. El tener una franca mayoría macrista impide que estas cuestiones se investiguen. Temas estos que han sido denunciado oportunamente por sectores opositores.


No es ningún secreto que en Vicente López, el ordenamiento de tránsito, al igual que el estacionamiento, es un verdadero dilema que juega contra el bienestar de la gente. Al respecto, sobre este tema, queda claro que la Dirección de Tránsito le complica la vida a vecinos y comerciantes. Con sólo pensar que para poder estacionar de los dos lados de la acera –allí donde efectivamente las medidas lo tolera- la Dirección de Tránsito le exige a todos los vecinos frentistas (al menos un 75%) un complejo trámite que debe presentarse en el Concejo Deliberante para ser autorizado. Burocracia absoluta e innecesaria toda vez que un funcionario que lleva más de 10 años al frente de tránsito debiera saber de antemano qué calles pueden ser factibles para estacionar tanto en la izquierda como en la derecha. Sin embargo, en esto de complicarle la vida a la gente, se les exige el mencionado trámite: que pase por la ventanilla de HCD. Más precisamente por la Comisión de Transito que preside el macrismo.


En tren de especulaciones, no falta quienes atribuyen semejante despliegue a la intención de instalar estacionamiento medido en distintas zonas del distrito. Proyecto que viene dando vuelta desde que Macri llegara el municipio.


Fiel a nuestro estilo periodístico, Lo Nuestro intentó, en vano, tomar contacto con Darío Antignolo a fin de buscar respuestas.