Urgente: intentan destruir a la prensa gráfica

Empresarios compran a un dólar oficial -financiado por el Estado- y pretenden vender insumos a valores del mercado ilegal


“Nuestra actividad tiene listas en dólares para todo lo que es insumos gráficos que no sea el papel. Como toda la industria y otras actividades, con contadas excepciones nuestros proveedores no pueden acceder al dólar oficial de $135; motivo por el cual estuvieron casi 15 días sin precios para darnos y ahora han tomado la decisión de subir los insumos en un 45%. Esto es de manera preventiva, ya que se habla en los círculos empresariales que si no se descomprime la situación cambiaria se van a tener que manejar con el dólar Mep o CCL”, el escrito enviado a nuestra a Editorial Tobel -editora de los diarios Lo Nuestro, Tribuna Abierta y la presente WEB-, no hace más que revelar cómo mienten los actores relevante de la economías nacional.


Al igual que la mayoría de los empresarios que deben recurrir a insumos importados para producir bienes en el país, en este caso los dedicados a la industria gráfica que abastecen a medios de comunicación gráfica, los "buenos muchachos" utilizan argumentos falaces. No es verdad que no puedan acceder a dólares. En realidad, el gobierno nacional a través del Banco Central le solicita que la compra sea financiada por cada empresa y no con dólares provisto por el estado. Más grosero resulta cuando son multinacionales que teniendo dólares en el exterior, requieren asistencia del Banco Central. Se financias barato, venden a precios exorbitantes. Bastaría recorrer las góndolas.


Además, y esto es lo más revelador de la malas prácticas que utilizan la mayoría de los empresarios, importan a un dólar oficial valuado a $137, y pretenden vender, en este caso a la industria gráfica, a un dólar ilegal; el que ronda los $310. Es decir, ganan utilizando recursos del Estado (financiamiento del Banco Central), y continúan acumulando ganancias superlativas a costa de sacar ventajas aplicando ventas con valores de dólar ilegal.


Así como roban, cuan pescador furtivo en aguas turbias, en un contexto nacional de fuerte puja por la consolidación de dos modelos políticos en pugna (neoliberal-Juntos- o progresista –PJ-FdT-) y de manifiesta incertidumbre generada por la propia inercia del gobierno nacional, y de ministro que parecen estar esperando vaya a saber qué señal, los empresarios avanzan a sabiendas que corren con ventajas. Y, llegado el caso de que el gobierno le aplique dique de contención, cuenta con un Poder Judicial que juega para un lado de la balanza.


Es dentro de este contexto en que el sector periodístico, en particular el gráfico, se ve seriamente amenazado en normal desarrollo, cuando no, en su continuidad. Tal vez, esto no es ni más ni menos que la verdadera intención de un par de grandes corporaciones en hacer desaparecer a medios de prensa regionales. Ya lo hicieron con la televisión por cable, lo han intentado al tomar el control de papel prensa, y ahora parece encaminarse a sofocar a la prensa gráfica con lo expuesto.

En 44 años de trayectoria periodística, como editores de medios gráficos, hemos pasado por miles de vicisitudes similares. Sin embargo, la mayor diferencia estriba en que hoy se palpa claramente la puja de dos modelos en disputa.