Suspensión de las PASO, otro triunfo del neoliberalismo

Cuando las paralelas se juntan


Por: Tano Armaleo: Todos los caminos parecen encaminarse a la suspensión de las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) que debieran realizarse en agosto 2021. Por lo pronto, 22 gobernadores ya han fijado posición al manifestarse renuentes a celebrar las PASO el año próximo. Sólo Larreta y el gobernador de Mendoza, se para en la vereda de enfrente. Por el lado del gobierno nacional, el presidente dejó trascender que la suspensión será una decisión del poder legislativo ya que para sortearla se requiere modificar la Ley nacional. Esto debiera ser antes de fin de año. De esta manera, Alberto Fernández le puso la pelota al Congreso de la nación y a los gobernadores.


La excusa para evitar las PASO son dos: la pandemia y una cuestión de costos. Sin embargo, detrás de la avanzada de gobernadores y la anuencia oficial, subyace una vieja intención del macrismo consistente en restar calidad democrática.

El primer intento para suspender las PASO, vale recordar, fue durante el gobierno de Juntos por el Cambio. No sólo pretendía postergarlas en el 2019 en el convencimiento de que esto le aportaría beneficios electorales. También intentaban dejar las elecciones de medio término. Es decir, que se vote cada cuatro años. En aquel entonces, el justicialismo salía al cruce reclamando más democracia, PASO incluida. El argumento utilizado por el macrismo, en ese año, era lo costoso que resulta una elección. Ahora, ese esquema vuelve al tapete de la mano de voces oficialistas y el aliento de opositor.


Dejar de lado las PASO a nivel nacional no implica que las provincias vayan al mismo escenario de manera directa. En el caso de la provincia de Buenos Aires, donde también se requiere una modificación de la Ley, el gobernador se mostró en sintonía con el resto de sus pares. Sin embargo, para dar de baja a las PASO provinciales se requiere que la Legislatura modifique la ley. Una instancia compleja teniendo en cuenta que la mayoría la tienen Juntos por el Cambio. Sin embargo, todo indica que la oposición estaría dispuesta en modificar la Ley, siempre y cuando obtenga ventajas concretas para el sector amarillo.


Si bien las PASO no es la panacea a la hora de participación ciudadana y democracia partidaria, ciertamente resulta una instancias superadora de los tradicionales pasos en que la población puede participar de manera directa a la hora de elegir candidatos.


Si ayer, Juntos por el Cambio utilizaba argumentos económicos para suspender las PASO, ahora, el Frente de Todos le añade la pandemia. Si así fuera, pues entonces, habría que suspender todas las elecciones. El argumento es tan nimio que no resiste el menor análisis.


Que Juntos por el Cambio argumente cuestiones económicas, es entendible desde la óptica neoliberal. Todo se reduce a una cuestión de costos. De ser así. y siempre siguiendo la lógica de la ultra derecha, habría que cerrar hospitales y escuelas, por ejemplo.


Si algo ha logrado el neoliberalismo a nivel mundial, es ganar la batalla cultural. Naturalizar barbaridades y consolidar retrocesos sociales con la anuencia del voto popular. Produjo cambios tan profundos que logró colonizar la subjetividad. Les hizo creer que son inmerecidos beneficiarios de logros colectivos, porque estos no existen, todo es el producto de la individualidad y la meritocrácia. Por lo tanto, una elección no es relevante. Lo relevante queda tan sólo en manos del poder.