“Solidaridad Carlos Azame”, una red que ataja todo lo que viene

Nacida de la mano de un grupo de jóvenes en el Barrio La Loma de Olivos

Foto: Azame en la redacción de Lo Nuestro


Por: Tano Armaleo.- Por distintos canales, la solidaridad se expresa y se hace presente cuando las necesidades asoman en el escenario. Y quienes más parecen comprender y entender de estas cuestiones, tender manos cuando el otro, la otra, se encuentra sin fuerzas para seguir o se ha caído producto de un “capitalismo del descarte”, tal cual define el Papa Francisco a la hora de cuestionar el modelo neoliberal, son los y las jóvenes. Y más aún si provienen de hogares donde se ha mamado el valor solidario a partir de conocer, de primera mano, lo que implica no llegar al día 10.

Una clara muestra de lo descripto, la constituye esta suerte de colectivo bautizado “Solidaridad Carlos Azame”. Una organización solidaria que naciera de la mano, precisamente, del joven Carlos Azame (32) que sin buscar protagonismo, termino montado en la vidriera de las redes sociales.


“Como muchos sueños, esto empezó en el barrio, en La Loma de Olivos” explica Azame en referencia a una zona lindante al Cementerio de Olivos. “En el barrio son más las carencias que los ladrillos que cubren el techo de nuestras casas”, argumenta con cierta ironía y una sonrisa para añadir que “la gente, nuestros vecinos por distintos motivos no puede comprar medicamentos, hacer trámites o acceder a beneficios sociales, así fue como empezamos tratando de conseguir medicamentos, yendo de un lugar a otro, hablando con laboratorios, funcionarios, en fin, había que buscarlo y ahí estábamos con Franco Rodríguez caminado la calle para conseguir el remedio”.


Como quien va construyendo un castillo a medida que llegan más ladrillos, Carlos Azame, conocido en su barrio por su trabajo político-social, va recibiendo más pedidos de remedios, aparatos ortopédicos, y varios etcéteras más. “Esto se fue expandiendo por redes sociales; nos empezaron a llegar pedidos de todos lados, y ayuda también, y esto es lo bueno, un ida y vuelta genial”, asegura Carlos y destaca la colaboración de empresa como HLB Pharma, Manaos, Helados Los Amores y otras, y organismos oficiales que acompañan la acción solidaria. Con solo pensar que, por ejemplo, un medicamento oncológico puede costar no menos de 20 mil pesos una dosis, no es complejo considerar la importancia que tiene la solidaridad.


“Solidaridad Azame” también ayuda a realizar trámites administrativos, especialmente a gente mayor o invalida que, por no tener posibilidades objetivas, recurre a la red. Carlos deja en claro que “no se cobra nada, tampoco recibimos nada a cambio”.

Y así como muchos ponen el hombro para simplificarle la vida a la gente –otros prefieren poner palos en la rueda y salir por las pantalla cuestionado todo sin aportar nada-, o bien conseguir aquellas cosas que por la propia dinámica oficial suele demorarse, la red cuenta con el apoyo de un equipo de mensajeros que no cobra por el servicio. “Muchas veces nos llegan pedidos de otros distritos -explica-; no le vamos a decir que no si lo podemos solucionar”.


Carlos Azame confía que están “articulando con el gobierno nacional y provincial” para acercar programas que otorga lentes sin cargo a la población, u otros referidos a la capacitación laboral. Como se observa, la juventud continúa labrando y ampliando caminos que otras generaciones emprendieron en su momento y hoy, por una cuestión etaria, pareciera darle la posta a la nueva camada. Y a la luz de lo relatado por el entrevistado, esa posta se encuentra en buenas manos. Más aún en una barriada donde no siempre la contención e inclusión social, se manifiestan con el mejor rostro.