Presión por izquierda y derecha: ministros de Kicillof pusieron la renuncia sobre la mesa

Atendiendo la realidad electoral

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Por: Miguel tano Armaleo.- Nada está escrito ni regulado, pero es práctica habitual que cuando un gobierno recibe un cachatazo electoral en la urnas, los cambios en el gabinete intentan actuar como señal de buena voluntad. Es una suerte de indicador que dice “escuchamos al electorado que nos castigó en las urnas”. Y, verdaderamente, en la provincia de Buenos Aires, el electorado al igual que el resto del país, castigó y mucho al oficialismo.


El peronismo, en este distrito, dejó de recibir en las PASO, poco más de 2.4 millones de votos. 5 millones de votos cosechó en el 2019, el domingo, Tolosa Paz anotó 2.780.000. Frente a semejante escenario, cada uno de los ministros y ministras de Axel Kicillof, pusieron su renuncia a disposición del Gobernador. Una movida que bien podrá ser interpretada como una marcación de cancha para el presidente Fernández.

La Ministra de Gobierno, Teresa García, afirmó en radio La Red que “le pusimos a disposición nuestro lugar de responsabilidad al gobernador Kicillof y el gobernador tendrá que tomar la decisión”.


Si algo viene ejecutando la oposición (Juntos por el Cambio) es el constante y permanente esmerilamiento del gobierno nacional, y en menor medida del provincial. No sólo obstaculizan y ponen palos en la rueda en el Congreso y Legislatura provincial, no dudan en reclamar renuncias y cambio de rumbo. Llegado el caso de que estos cambios de ministros se produjeran, irán por más, nunca estarán conformes. Si fuera posible, derrocarían al gobierno.


Es cierto que la alianza gobernante, Frente de Todos, atendió de manera adecuada la pandemia, también debió enfrentar la recesión dejada por Juntos por el Cambio. Esto ciertamente no justifica la inercia e impericia por parte de la alianza gobernante que se ve en distintas áreas. Cuestión que padece el ciudadano de a pie: 42% de pobreza, inflación, salarios pauperizados, concentración de la riqueza y mala distribución de la renta, entre otros temas.


No serán los cambios de ministros lo que determinen y reconfiguren el camino para revertir la torta de la injusticia. Será la unidad en acción de la alianza gobernante la que podrá volver a seducir a una población habida de respuestas. Volver para ser mejores, dijeron luego del triunfo del 2019. Ahora, a la luz de los acontecimiento, el Frente de Todos deberá volver a las fuentes, especialmente a las del 17 de octubre del 45, y a consolidar aún más la alianza. No se puede gobernar para el 100% de la población, lo que no implica salir a fustigar y castigar al resto. Si algo tiene el peronismo, lo demostró a lo largo de la historia, es la capacidad de resilencia. Sobreponerse a las contingencias, a los golpes duros: bombardeo de plaza de mayo, la persecución política, los 30 mil desaparecidos a los ataques judiciales y mediáticos.